El Tribunal Supremo ha confirmado la pena de 45 años de cárcel a un hombre que mató junto a su hermano, que fue condenado a 22 años, a tres familiares en una persecución en coche en Móstoles.
Según una sentencia, recogida por Europa Press, la Sala de lo Penal del alto tribunal rechaza el recurso presentado por el hombre, que fue condenado a esa pena por la Audiencia Provincial de Madrid.
Era consciente de sus acciones
Los magistrados señalan que, "aun partiendo de una eventual y genérica limitación en la capacidad de juicio y en la percepción de la realidad por parte del acusado, la sencillez objetiva de la conducta desplegada y la inmediata comprensión de sus efectos, manifiestamente contrarios a las reglas más básicas de convivencia, permiten afirmar que el acusado era consciente tanto de lo que hacía como de las consecuencias naturales de su actuación".
Tanto él como su hermano fueron condenados, conforme al veredicto emitido por el jurado popular que siguió el juicio, por la muerte de su hermana, de una hija de ella de 9 años y de su cuñado tras una persecución en la que también resultó herida otra hija, de 12 años.
La sentencia de la Audiencia de Madrid consideró probado que, un fin de semana de agosto de 2020, dos hermanas de 12 y 9 años acudieron a la vivienda de su abuela materna en la localidad madrileña de Arroyomolinos y el domingo pidieron por teléfono a sus padres que fueran a buscarlas porque la abuela quiso someter a la mayor a la prueba del pañuelo sin que estuviera su madre.
El padre de las niñas acordó con su hermano, Raúl, que era conductor de VTC, que llevase a su mujer, Pilar, a la casa de su suegra para que pudiera recoger a las niñas. De madrugada, Pilar, Raúl y las dos menores se metieron en el coche y se marcharon hacia el domicilio de las niñas, situado en el distrito de Vallecas.
Entonces, los dos acusados, hermanos de Pilar, tíos de las niñas y "conocedores del enfrentamiento familiar que había tenido lugar" en la vivienda, porque Pilar y su madre habían discutido, se subieron al coche del recurrente, que condujo "y, actuando ambos de común acuerdo, salieron en persecución del primer vehículo".
La persecución duró unos ocho minutos y se prolongó 5,3 kilómetros, durante los que los condenados embistieron tres veces al de las víctimas, hasta que "la embestida final" provocó que se saliese de la carretera violentamente y volcase, causando la muerte de Pilar, Raúl y una de las niñas, y dejando herida grave a la otra.