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Como se suele decir cuando se juntan dos circunstancias cercanas que originan por separado el mismo resultado, en esta ocasión se han juntado el “hambre con las ganas de comer”. El resultado ha sido una campaña de bulos y desinformación contra el servicio de trasplantes español que ha circulado con intensidad desde principios de año. El hambre ha sido el récord de trasplantes realizado a lo largo de 2025: 6.334 en total. Las ganas de comer llegaron con el caso de Noelia Castillo y su interés por donar sus órganos tras su eutanasia, algo que, al parecer, descartó.
En esta campaña se han realizado afirmaciones que van desde que los médicos en España y el sistema de trasplantes se lucran con cada órgano extraído hasta que se fuerzan eutanasias para tener acceso a más órganos, pasando por la extracción de órganos sin consentimiento expreso. Esta última se basa en el planteamiento consentimiento presunto que se aplica a todos los fallecidos pero que está estrechamente limitado por una negativa expresa por parte del fallecido o por la oposición de los familiares de este.
Desde la web Maldita.es, especializada en desmentido de bulos y verificación de informaciones, ha identificado una serie de afirmaciones que se han difundido en este campo y que o son directamente falsas o necesitan un contexto que las puntualice.
Esta afirmación tergiversa el 'consentimiento presunto'. Si el fallecido no ha expresado su negativa, la familia tiene la última palabra.
"Se aprovecha de los fallecidos y del consentimiento presunto para obtener más órganos"
El organismo encargado de desarrollar las funciones relacionadas con la obtención y utilización clínica de órganos, tejidos y células en España es la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), integrada en el Ministerio de Sanidad.
En España, la donación de órganos es voluntaria, confidencial y sin ánimo de lucro. El modelo se basa en el consentimiento presunto (adoptado en 1979 por unanimidad del Congreso) por lo que, salvo oposición en vida y siempre que se cumplan los requisitos necesarios, se permite la extracción de órganos a personas fallecidas con el fin de ser trasplantados, lo que aumenta las tasas de obtención de órganos susceptibles de ser trasplantados. Se trata del sistema opt-out. La ONT ha aclarado a Maldita.es que este modelo no se ha aplicado “de manera estricta” ya que en caso de que la persona fallecida no aclarase en vida su intención de ser o no donante, se respeta la decisión de los familiares.
Existe también la modalidad opt-in, en la que la persona confirma en vida su voluntad de donar sus órganos al fallecer.
"Se empuja a los pacientes a la eutanasia para aumentar los órganos para trasplantar"
Esto es directamente falso, ya que en esos casos el proceso no cambia y tiene un protocolo definido. Tras la aprobación en 2021 de la Ley de Regulación de la Eutanasia, que legalizaba esta práctica en España, la ONT publicó en 2022 un protocolo específico para garantizar que cualquier persona pueda donar sus órganos al fallecer, aun después de un procedimiento de eutanasia. Así se garantiza que, al fallecer, todo el que quiera podrá ser donante.
Además, Maldita.es recoge de la cuenta de Instagram de David Callejo, médico anestesista y divulgador, que excepto los coordinadores de trasplantes, ningún profesional relacionado con este campo tiene contacto con el donante o su familia.
"El dinero y la rentabilidad económica suponen un pilar del funcionamiento del sistema de donación de órganos"
También falso. En España, la donación de órganos es voluntaria y altruista y los costes sanitarios que supone un trasplante los asume el Sistema Nacional de Salud (SNS) a través de la financiación que dan las autonomías.
Las leyes que lo regulan (la Ley de Trasplantes, desarrollada en los reales decretos 1723/2012 y 9/2014 aclaran que nadie “podrá percibir compensación alguna por la donación de órganos”. “En ningún caso existirá compensación económica alguna para el donante, ni se exigirá al receptor precio alguno por el órgano trasplantado”, añade. Es decir, se tiene en cuenta la gratuidad del proceso y la ausencia de ánimo de lucro.
La ONT ha indicado que, en el caso de los trasplantes, se trata de un “modelo mixto”: por una parte, se asume el coste de los profesionales; por otra, se financia al hospital el “procedimiento”.
"El sistema de donación de órganos y trasplantes no es transparente"
Otra falsedad. Tanto el Ministerio de Sanidad como la ONT proporcionan datos relativos a los trasplantes y la donación de órganos en su página web. Los últimos disponibles corresponden al año 2023. Además, a través de su página web, la ONT facilita los informes y balances sobre la actividad de órganos trasplantados y donaciones desde 2020 hasta la actualidad, con datos actualizados hasta el último mes. Puedes consultar los de los años anteriores de 2019, 2018, 2017, 2016 o 2015.
La ONT indica a Maldita.es que los trasplantes son procedimientos “sometidos” a un alto “nivel de escrutinio” y “transparencia”.
"El objetivo debería ser que cada vez se necesiten menos trasplantes"
También se afirma que “hay que intentar disminuir los trasplantes, como objetivo social y clínico”. Cierto. Y es una reflexión que también hace la ONT, que expone a Maldita.es que “es absolutamente prioritario disminuir la necesidad de trasplantes mediante estrategias de prevención”. La organización referencia una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud, adoptada en mayo de 2024, donde se “insta” a los países miembros a desarrollar “estrategias de prevención” o reforzar las ya existentes “para reducir la carga de enfermedades no transmisibles y otras enfermedades tratables mediante trasplante”.
Pero este comentario sobre una prioridad que expresa que la prevención es la mejor medida no justifica todo el resto de afirmaciones falsas. Al parecer, la intención es desmerecer los datos facilitados sobre el récord de trasplantes conseguido el año pasado, como si fuera un fracaso tener que intervenir para salvar una vida, gracias a la generosidad final de muchas personas, a la que no le ha bastado la prevención.