Vida y estilo

El sencillo vídeo viral que explica cómo funciona una estafa: 3 millones lo han visto

Con un plátano, una mandarina y un refresco de cola muestra cómo muchas personas caen en los engaños
El comienzo del vídeo. / X (@Intrapiernoso)

Las estafas están a la orden del día, especialmente desde la generalización de internet, el correo electrónico y las redes sociales, desde donde los ciberdelincuentes encuentran mil maneras de tratar de engañar a todo aquel que cae en su trampa. Y no son pocos los que caen. Pero estafas ha habido siempre: algunas son muy fácilmente identificables y otras consiguen que pensemos que se trata de algo legal e interesante.

Dinero fácil

Muchas de ellas tienen que ver con conseguir un dinero extra. Y la mayoría de las veces nadie da un duro por cuatro pesetas. También se puede hablar de que la avaricia rompe el saco, de que más vale pájaro en mano que ciento volandoRefranes y dichos hay unos cuantos que nos tratan de avisar de que debemos ser precavidos, aunque sigue habiendo numerosos damnificados. Y en los últimos días se ha vuelto viral en redes sociales un sencillo vídeo que explica de forma muy gráfica y apta para cualquier persona cómo “funciona básicamente cualquier estafa”, especialmente las piramidales.

La merienda se multiplica

En la grabación, de apenas 32 segundos, aparece un joven sentado apoyado sobre lo que parece la puerta de un garaje. Está hablando por teléfono y ha dejado sobre el suelo su merienda: una mandarina, un plátano y un refresco de cola. Sin querer golpea con la mano una mandarina que entra por una rendija que hay por debajo de la puerta. Pero en lugar de quedarse sin ella, rápidamente salen por el mismo orificio dos mandarinas.

El joven celebra esa especie de milagro de la multiplicación de panes y peces y decide probar suerte empujando, ahora sí ya a propósito, el refresco de cola para saber si también se duplica. La historia se repite y aparecen dos. Y lo mismo ocurre con el plátano. Alguien lo coge desde dentro y le devuelve dos. Entonces el chico decide dar un paso más, saca dos billetes de la cartera y los mete bajo la puerta. Al momento aparecen unos diez como los que había dejado: ya no es el doble, sino mucho más.

El desenlace de la estafa

Visto cómo evolucionan las ganancias, el joven no quiere parar y mete todo lo que tiene por debajo de la ranura. No sólo lo que tenía al principio, sino todo lo que ha ganado después: las dos mandarinas, los dos plátanos, los dos refrescos, todos los billetes e incluso su teléfono móvil, que es un buen objeto para multiplicar. Pero en ese momento la puerta del garaje se cierra del todo hasta abajo, desapareciendo la ranura y quedándose todas sus posesiones en el interior.

La explicación, con la ingenuidad, la avaricia, la confianza y el engaño final como claves, es clara, y el vídeo ha acumulado 3 millones de visualizaciones en apenas dos días en la red social X. Muchos de los internautas aseguran, en los cientos de comentarios que el post ha generado, que nunca hay que picar en esas ganancias aparentemente sencillas y otros, siguiendo con los refranes, recuerdan que una retirada a tiempo es mejor que una derrota.

03/03/2026