A pocas horas de la final del Mundial entre España y Argentina, una fotografía ha vuelto a conquistar las redes sociales. En ella aparece un joven Leo Messi, de apenas 20 años, bañando a un bebé de ocho meses llamado Lamine Yamal.
Una imagen que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los retratos más simbólicos de la historia reciente del fútbol.
Para Oriol Canals, entonces responsable de promociones del diario SPORT y artífice de aquella sesión fotográfica, la comparación es inevitable: "Imaginad a Michael Jordan bendiciendo a un niño llamado LeBron James. Es una burrada".
Una frase que resume por qué esta instantánea vuelve a ser viral justo cuando Messi y Lamine representan el pasado, el presente y el futuro del fútbol mundial.
Una fotografía que nació por casualidad
Aunque hoy parezca una imagen histórica, el encuentro entre Messi y Lamine Yamal fue fruto de una campaña solidaria organizada en 2007 por el diario SPORT, la Fundació FC Barcelona y UNICEF.
Messi estuvo un total de 21 años en el FC Barcelona.
El objetivo era elaborar un calendario benéfico para dar visibilidad al trabajo de UNICEF y del Casal dels Infants del Raval, reuniendo a las principales estrellas del FC Barcelona con bebés y niños vinculados a programas sociales de las entidades.
Messi, Ronaldinho, Thierry Henry, Carles Puyol o Samuel Eto'o participaron de forma totalmente altruista en aquella iniciativa.
El día que Messi tuvo miedo de sostener a un bebé
Las fotografías fueron realizadas por el fotoperiodista Joan Monfort en uno de los vestuarios del Camp Nou.
Canals recuerda en Instagram que Messi, con solo 20 años, apenas había tenido contacto con bebés, algo que quedó patente desde el primer momento. "Cuando cogió al bebé quedó claro que nunca había tenido una criatura en brazos."
La situación se complicó cuando Lamine comenzó a llorar desconsoladamente, provocando uno de los momentos más tensos de la sesión. "A Messi le daba más miedo un bebé que enfrentarse a un defensa sobre el césped", recuerda Canals entre risas.
Messi solo tenía 20 años cuando se hizo el reportaje. En la imagen, concentrado con la selección argentina en 2006.
Después de varios intentos, Messi, junto a la madre del pequeño, consiguió tranquilizar a Lamine introduciéndolo en un barreño con agua, juguetes y pompas de jabón.
Fue entonces cuando el bebé sonrió y Joan Monfort capturó la imagen que, casi veinte años después, ha dado la vuelta al mundo.
Nadie podía imaginar que aquel niño terminaría convirtiéndose en una de las mayores promesas del fútbol mundial, mientras que Messi acabaría siendo considerado por muchos como el mejor jugador de la historia.
Lamine Yamal, en 2023.
Con el paso del tiempo, Oriol Canals comprendió el verdadero valor de aquella fotografía. "El destino quiso que ese fuera el primer día de Lamine Yamal en el Camp Nou. Entró para ser bautizado por quien acabaría siendo el mejor futbolista de todos los tiempos."
Y añade una comparación que ya se ha hecho viral: "Imaginad a Michael Jordan bendiciendo a un bebé llamado LeBron James. Es una auténtica barbaridad."
La imagen vuelve a hacerse viral
Ahora, coincidiendo con la final del Mundial entre España y Argentina, la instantánea vuelve a recorrer las redes sociales y emociona a millones de aficionados. Además, no es la única imagen que la joven promesa se tomaría con el astro argentino.
Para muchos, la imagen simboliza el relevo generacional del fútbol. Un joven Leo Messi, que acabaría marcando una época, sostiene en brazos a Lamine Yamal, llamado a liderar una nueva generación. Dos talentos que, sin saberlo, recorrieron casi el mismo camino.