La reunión entre el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez ha sido aplazada. ¿Qué ocurre con la negociación de transferencias? ¿El Gobierno español ha estado despistado con las sentencias judiciales de manera coyuntural, o hay obstáculos de fondo y no se quieren ceder esas materias porque algunas de la Seguridad Social tienen que ver con las bajas laborales?
Despistado se puede estar con algún tema, pero el Gobierno español tiene muchos funcionarios y cargos públicos como para ocuparse de esto. Siempre hay dificultades, pero en este momento ni siquiera se ha entrado en tecnicismos, en discutir cómo llevar a cabo la transferencia en el ámbito de la Seguridad Social. A pesar de que nosotros enviamos con tiempo cómo creíamos que se podía hacer, el Gobierno español lo único que ha dicho es que no y que vamos a crear un grupo de trabajo. No es serio. Ni siquiera hay voluntad de entrar. Y, si hay una persona en la que hay que centrar esa negativa, es en el secretario de Estado de la Seguridad Social (Borja Suárez). Pero, si se niega, es porque ni la ministra le ha apretado, ni tampoco le ha dicho lo que hay que hacer el presidente del Gobierno.
¿Se niega personalmente el secretario de la Seguridad Social?
El secretario de Estado es una de las rémoras importantes de la negociación, sí. Los cargos públicos tienen que llevar adelante los acuerdos de su formación y su Gobierno, sean más o menos de su gusto. Pero no vemos voluntad, sinceramente.
En diciembre, ya tuvieron que cancelar una Comisión de Transferencias. Y ustedes pidieron a Sánchez que se implicara de manera más directa. ¿No se está implicando?
Pudimos remontar algunas cosas que se habían atascado, pero está viéndose que, en otros temas, no se está implicando. Entiendo que sí falta esa directriz política desde Moncloa. ¿Ha estado despistado con otras cosas? No lo sé pero, ¿le importa mucho o poco esa relación con el PNV? Pues no lo sé, pero lo cierto es que no hemos visto ese impulso en este asunto concreto.
No sabe si a Sánchez le importa “mucho o poco” la relación con el PNV. ¿Qué puede hacer el PNV para que no parezca que, ante otro aplazamiento de las transferencias, se resigna porque no tiene margen de maniobra para castigarlo?
Abramos un poquito la perspectiva, porque hay más temas que las competencias. Se aprobó un decreto genérico para todo el Estado sobre la financiación de los servicios sociales (dependencia), que no nos afecta, y nosotros tuvimos una negociación previa para la Comisión del Concierto. Ese punto es parte del acuerdo de investidura del PNV. Ha habido más voluntad en ese ministerio. Muchas veces son las personas. Ahí fue el propio ministro de Hacienda quien entendió que, cuando hay acuerdos, hay que implementarlos. Con la Seguridad Social no puedo decir lo mismo. Hay mucho peso ideológico en la Secretaría de Estado, y tiene que entender que hay un acuerdo y tiene que moverse.
¿A qué se refiere con “peso ideológico”? Con las mutuas colaboradoras y las bajas, los sindicatos abrieron el melón de la nacionalización y pidieron hacerlo antes de pactar su traspaso a las comunidades.
Dejando aparte las mutuas y las incapacidades, sí creo que en el equipo dirigente de la Seguridad Social del Gobierno español hay una comprensión ideológica tradicional. Es otro Estado dentro del Estado y tiene su propia vida. Romper con las dinámicas que ha habido hasta ahora les parece que es anatema. Y, con las mutuas, el Gobierno español tiene una relación no muy buena, pero tampoco sabe exactamente qué quiere hacer con ellas, y nosotros tenemos que negociar todo eso en unas condiciones que sean satisfactorias. Con las incapacidades temporales, lo que está ocurriendo es un poco de lo mismo: “Esto ha sido siempre así, ¿por qué vamos a tener que cederlo a las comunidades autónomas?”. Están convencidos de que va a funcionar peor. Lo que hay es un bloqueo porque no llega una orden política y debería llegar. En su momento llegó, y se movieron cosas que fueron un primer paso.
¿Qué pasa si llega otoño, no llega esa orden política y no hay bilateral?
Pasará lo que ha pasado siempre. El PNV seguirá picando piedra. ¿Lo vamos a conseguir antes de que acabe el Gobierno? No sé. ¿Qué va a pasar (con el PNV)? Si ya ve usted que no hay una mayoría firme... Nosotros aportamos nuestros votos al techo de gasto porque sería bueno tener Presupuestos, pero ya se ha visto que ni siquiera ha habido mayoría para eso.
Ahora no están hablando de las pensiones, pero el PSE dice que su planteamiento de traspaso rompería la caja única y sería la bancarrota...
No es positivo el saldo de la Seguridad Social hoy en día para nadie, para ninguna comunidad autónoma. No estamos hablando de romper el sistema, pero sí estamos hablando de que los mecanismos en su desarrollo sean diferentes y haya márgenes.
¿Piden gestionarlo desde una ventanilla vasca, las altas y las bajas…?
Claro, todo eso.
“ Se avanzó con el Fogasa y la terminal del puerto de Bilbao, pero no se puede ocultar con dos cromos que lo importante está estancado ”
¿Verdaderamente no había nada que acordar en esa comisión bilateral que se ha suspendido? Con independencia del atasco en la Seguridad Social, ¿había algo que pactar sobre el traspaso de los puertos o en otras cuestiones?
Claro que igual alguna cosa se podría haber llevado a la bilateral, pero tiene que ser un paquete con un poquito de sentido, y el Estado tiene que entender que, si piensa distraernos con dos cosas menores en comparación con la Seguridad Social, igual hay que dar un pequeño aldabonazo y decirle que no. No puede ser que con dos cromos se quiera ocultar que los temas importantes están estancados.
¿Qué cosas eran?
Todavía no estaba cerrado. Igual nos hubiera llevado una semanita, pero se podrían haber llevado adelante. Prefiero no entrar.
Pero, ¿me está hablando de los puertos de Bilbao y Pasaia?
Alguna cosa conectada con los puertos, no puertos en sí. Se lo digo más claro, y así no hay misterios ni excusas para el Estado. Hay un tema muy importante con respecto al puerto de Bilbao que lo tenemos hablado desde hace años y que técnicamente no es muy difícil y el ministerio ya lo ha asumido: la Teco (Terminal de Transporte de Contenedores o Terminal Ferroviaria de Mercancías), las conexiones ferroviarias. Y otro tema que estaba bastante avanzado es el Fogasa (el fondo que paga los salarios pendientes en las empresas en quiebra). Pero todavía no está cerrado.
¿Hay una decisión política del EBB de no sacarse una foto con Sánchez, en este contexto de desgaste para el socialista, si es para firmar acuerdos menores? Porque ha reconocido que hay pequeños acuerdos...
No he reconocido que hay acuerdos. No están cerrados. Nosotros hubiéramos querido hacer la reunión bilateral y, por cierto, esta no es una decisión que el EBB le ha impuesto al lehendakari. Es una reflexión del propio lehendakari compartida con el EBB. Por lo tanto, somos de la misma opinión. Pero es una decisión del lehendakari. Y no nos asusta una foto ahora con el presidente del Gobierno. De hecho, queremos poder negociarlo a la vuelta del verano y que se pueda producir esa reunión, pero tiene que tener sustancia. Lo que no puede ser es hacer una foto porque sí.
“ Si el Estado quería distraernos con dos acuerdos menores, había que dar este pequeño aldabonazo y decir ‘no’ a la bilateral ”
¿En qué punto están las relaciones con Sánchez? ¿Cuál es su balance?
Positivo. Una enorme parte del acuerdo de investidura, más de tres cuartas partes, se ha ido cumpliendo. Nos quedan los grandes temas, aunque temas espinosos ya hemos pactado, como la presencia de la Ertzaintza en los puertos, varios traspasos...
Ustedes han hablado con Sánchez para que las elecciones generales no coincidan con las municipales y forales de mayo de 2027. Pero, ¿el PNV ha asumido a cambio algún compromiso para no complicarle la vida en lo que queda de legislatura o no respaldar que se someta a una cuestión de confianza?
No, no hay absolutamente nada a cambio. Hemos hablado para saber cuál es nuestra posición y cuál era la suya. Él tenía muy claro que no iba a hacer ese superdomingo y lo manifestó. Eso está bien. Él tiene que buscar una motivación para que la legislatura dure y dice que va a presentar Presupuestos. Otra cosa es que lo tenga prácticamente imposible. Si no salen adelante, es muy consciente de que tiene que convocar elecciones. Como muy tarde, se podrían retrasar a julio, lo cual no tiene mucho sentido si se pretende que la ciudadanía tenga una participación relevante. Lo lógico es que se adelanten. Y tiene que haber una separación entre ambas elecciones sin duda, porque cada elección tiene su afán y sus mensajes.
¿Alguien del Gobierno español se ha dirigido ya al PNV para hablar de los Presupuestos?
Sí, se han dirigido.
¿Están hablando de contenidos?
Sí, una parte los teníamos hablados porque esto venía de atrás (desde el adelanto de las elecciones catalanas). Nos vamos a poner a ello verdaderamente a partir de la última semana de agosto. En cualquier caso, la tarea es muy complicada porque la clave es cómo van a actuar Junts y Podemos.
¿A Junts le corresponde volver a la mayoría de investidura tras el fallo del TJUE sobre la amnistía?
No voy a decirle a Junts qué tiene que hacer. Lo que sí me llama la atención es que, tras el fallo bastante rotundo del TJUE, haya todavía resistencias en algunos tribunales españoles. Por tanto, entiendo perfectamente el alegato de Puigdemont.
“ Que las cosas iban a volver a su cauce con Eneko Andueza estaba claro. Tuvimos una reunión del nuevo estatus y hablamos de otros temas ”
¿Puede contar cómo encauzaron Eneko Andueza y usted la polémica por el tuit de la piscina? ¿Cómo recuperaron la interlocución?
Nunca se perdió.
Estuvieron unos días en los que él no se disculpaba y usted tampoco lo llamaba…
Claro.
Entonces, ¿quién llamó a quién?
¡Pero si el suflé baja enseguida! Tuvimos una reunión del nuevo estatus, mire. Y nos pusimos a hablar de otros temas. Venir con las tijeras y cortar los cables y decir que no hay interlocución no se lo puede permitir nadie. Que las cosas iban a volver a su cauce estaba claro, pero ya volverían en su normalidad. No iba a descolgar yo el teléfono diciendo que nos volvemos a hacer amigos otra vez. Se ha dicho: “No se llevan bien o no son amigos”. Esto no va de ser amigos o dejar de ser amigos. Seguramente no seríamos de la cuadrilla tomando potes, pero ni él ni con otros. ¿Quiere decir que no vamos a ser suficientemente profesionales para discutir tranquilamente y llegar a acuerdos?
Desde las elecciones municipales y forales, hay voces que dan por agotado el pacto con el PSE.
No. Ni muchísimo menos. Y creo que tampoco lo percibe así el PSE. Igual son las visiones que les gustarían a algunos, precisamente los que no están en el gobierno, tanto PP como Bildu. Las instituciones están funcionando bien y la relación personal es buena. Que haya discrepancias y tensiones es normal.
¿Cómo surgió la reunión y posterior coincidencia en un desayuno entre usted y el presidente del PP Alberto Núñez Feijóo? No quedó claro si el teléfono lo levantó usted o él.
Desconexión total nunca hubo. Unos y otros mandamos mensajes considerando que podía ser positivo.
No ha hablado con Feijóo últimamente, pero sí con otros cargos del PP. ¿El PP habla del futuro al PNV?
Si lo que me sugiere usted es si hay alguna aproximación preparando un nuevo Gobierno español, se lo digo rotundamente: no. Si estuvieran hablando de futuro, no estarían en esa posición tan agresiva contra el PNV, ni en general hacia lo vasco, sean el desarrollo de competencias o las selecciones deportivas.
Me imagino que no podrá decir mucho más sobre el decreto del alquiler del Gobierno español hasta que se negocie…
Estamos en ello. Les hemos dicho que hay que regular el alquiler de temporada, modificar la Ley del Suelo si queremos que haya más oferta, y luego el decreto entra en algunos ámbitos competenciales que no son de recibo. Va a ser complicado que lo saquen adelante porque las posiciones de unos y otros están encontradas.
"No sé si llegaremos, pero el nuevo estatus no será trabajo en balde"
¿Se ha retomado la reunión sobre el nuevo estatus de autogobierno con Antonio Hernando, que se aplazó por el tuit de la piscina del PSE?
Sí, sí, estuve con él después.
¿Y van avanzando las conversaciones con el Gobierno español?
Eran más cosas que aquello. Era una reunión que querían en La Moncloa, y luego la tuvimos.
¿Hay una fecha para activar una Ponencia de Autogobierno en el Parlamento Vasco o para registrar una proposición de ley? La legislatura española, como mucho, acaba en julio del año que viene.
No sé si llegaremos o no pero, en cualquier caso, no será un trabajo perdido ni en balde que los tres partidos más representativos en Euskadi (PNV, EH Bildu y PSE) se pongan de acuerdo en un texto. Ese texto va a tener valor ahora y en el futuro también. Estamos avanzando bien. Le hemos dado un impulso importante últimamente, y vamos a ver qué es lo que sucede.
¿Pero tienen una fecha en el horizonte para tramitarlo?
No podemos tener fecha si no sabemos cuándo vamos a cerrar el texto. Le podría decir tal día, y que luego no lo cerráramos ese día, y que me dijeran: “usted dijo que...”.
¿Eso no se va a repetir, volver a poner plazos?
Dije un plazo que luego alargué un poquito. Había que aclarar cuál era la voluntad sobre un tema, qué es lo que quería cada uno en un tema que para el PNV era capital para que hubiera una diferencia con el Estatuto actual y que verdaderamente supusiera un paso. Ya lo aclaramos. Hemos seguido adelante.
¿Necesitaba aclarar el blindaje de las competencias?
Necesitábamos aclarar un tema.
Pero entiendo que la relación con el Estado está acordada…
No voy a empezar ahora con el contenido. Además, blindar frente al Estado al 100% es prácticamente imposible, porque las últimas decisiones siempre las acaban teniendo su ejecutivo o sus tribunales.
Sí, pero ustedes han defendido estos años la idea del Concierto Político. ¿El PNV se reconoce en los conceptos que han acordado?
Sí, sí.
¿Está ahí el Concierto Político?
Ya lo verán. Tarde o temprano saldrá. Espero que cerremos ese texto.
¿Están hablando sobre la protección del euskera en el estatus?
Claro, eso y otros temas competenciales. Hay algunos conceptos de la legislación vasca que igual hay que reforzar a través de una ley orgánica como el nuevo estatus.
¿Hay una oportunidad real de reencontrarse con el PSE cuando el Gobierno redacte el decreto de la Ley de Empleo Público?
En el fondo, no tengo ninguna duda. En las circunstancias temporales que nos rodean, no lo sé, porque dentro de poco empezará la precampaña electoral. Con el PSE no solo hablamos de nuestra propuesta, sino del desarrollo del decreto. Mucho trabajo de está hecho.
En cualquier caso, acabaron aprobando la reforma con la abstención de EH Bildu. Markel Olano dijo que ha provocado tensiones.
El EBB lo ha llevado con absoluta unanimidad. No ha habido desacuerdos o pasos atrás en el partido o respecto al Gobierno. En todo caso, ha sido dificultoso por cómo se han ido tensando las conversaciones con el PSE. Y difícil con Bildu, y explicar todo eso ante la opinión pública.
“ Para la oficialidad de la selección vasca, nos hace falta el impulso social, de los deportistas y manifestar una voluntad clara ”
Por lo que ha visto con el triunfo de la selección española en el Mundial de fútbol, ¿hay un cambio sociológico en Euskadi?
Lo que hay es un apoyo masivo a que tengamos una selección vasca. Fíjese lo que nos ha costado lograr la selección de pelota; por cierto, sin el apoyo de EH Bildu. Nos hace falta el impulso de la sociedad, de los propios deportistas, y manifestar una voluntad clara. Y así, con mucho tiempo, lo conseguiremos. Porque, desde luego, España se ha ocupado de poner dificultades con Villar y el cambio de los estatutos de UEFA y FIFA. Si tuviéramos que hacer un concurso de camisetas, íbamos a ganar por goleada los de verde. Pero no se trata de ir a un enfrentamiento que desgraciadamente han buscado algunos. Espero que las broncas no se prodiguen, fuera de camisetas, unos u otros, en las fiestas; ni enfrentamientos con la Ertzaintza. Esos comportamientos no tienen nada que ver con el PNV. Otros igual no pueden decir lo mismo por lo que han ido sembrando.