Basta con unas voces bien empastadas y un lugar donde escucharlas. Este próximo sábado, Txorbela Otxotea ejercerá de anfitrión en la tercera edición del encuentro que organiza en Arrasate, un evento que reunirá a otras tres formaciones vocales masculinas: Astarloa, de Durango; Karnaba, de Errenteria; y Ozenki, de Donostia.
La cita arrancará a las 12.00 horas en la iglesia de San Francisco, con los cuatro otxotes compartiendo concierto. Y a las 13.00 llegará el segundo acto: la música saldrá al exterior y el Casco Histórico se convertirá en escenario: las voces irán pasando de una calle a otra, de una plaza a otra, sin más acompañamiento que ellas mismas.
Para Txorbela, el encuentro de este 10 de octubre es también una forma de poner en común un recorrido que comenzó en 2008. Un grupo de amigos de Arrasate puso entonces en marcha la iniciativa con una intención clara: trabajar y difundir la música vasca. Desde entonces, han sido casi dos décadas de actividad, con un repertorio que ha ido creciendo y cambiando con el tiempo. Los primeros diez años estuvieron marcados por la dirección de Mikel Arregi, una etapa en la que Txorbela llevó sus canciones por Euskal Herria y distintos puntos de Europa. Entre 2019 y 2024 tomó el relevo Xabier Barriola, y a partir de 2024 la batuta corre a cargo de Arturo Goicoechea.
Repertorio
En el recital que abrirá la III Otxote Topaketa, Txorbela interpretará las piezas 'Herriko festa', de V. Zubizarreta, y Beti eskama kentzen', de Aita Madina, esta última con arreglos de Barriola. El programa se completará con obras de los compositores Sorozábal, Guridi, Aita Madina, Javier Busto, Adolf Müller y Jaroff.
Invitados con una nutrida trayectoria
Astarloa cuenta con una larga trayectoria en el mundo del canto. Su primera etapa se remonta a 1932, cuando participó en la primera edición del Festival Internacional de Otxotes de Portugalete bajo el nombre de Ochote Tavira, y obtuvo el segundo puesto. Durante las décadas siguientes mantuvo una intensa agenda en concursos y conciertos, hasta desaparecer en los años 60. En 2017, varios integrantes del Orfeón Durangués se animaron a recuperar el proyecto, rescatando el nombre de Astarloa, en homenaje al sacerdote y filólogo Pablo Pedro Astarloa.
Por su parte, Karnaba guarda un vínculo especial con Arrasate: sus orígenes se remontan a 1965 y, cuatro años después, quedo en segundo lugar en el certamen celebrado en la localidad cerrajera. El nombre de la agrupación errenteriarra volvió a escena en 2009 de la mano de varios integrantes de la coral de cámara Eguzkilore, fundada en 1994 por José Alberto Zapirain y Francisco Arostegi, que quisieron mantener viva la memoria de aquella primera formación. Desde su refundación, Karnaba ha llevado su música por diferentes rincones de Euskal Herria y Europa.
Por último, Ozenki inició su andadura en 1983, impulsado por un grupo de jóvenes que se empeñaron en rescatar la tradición de los otxotes en la capital guipuzcoana. Con el paso del tiempo, fue ampliando sus miras hacia la polifonía, la música religiosa y los espirituales negros, además de embarcarse en proyectos de mayor formato.
El sábado, las cuatro formaciones volverán a encontrarse para compartir escenario primero y calles después, en una mañana en la que las voces serán las únicas protagonistas.