Actualizado hace 9 minutos
Google Maps es una de esas aplicaciones que ha supuesto un antes y un después a la hora de desplazarse, sobre todo si lo hacemos en un vehículo y por carreteras que no conocemos. Busca el camino más rápido para llegar de un punto a otro, evita peajes si así lo queremos, traza alternativas en caso de que nos vayamos a encontrar con un atasco, un accidente o unas obras, redirige instantáneamente las indicaciones si nos equivocamos al seguirlas, nos muestra la velocidad máxima a la que podemos circular y un largo etcétera de posibilidades más.
Pero quien utilice esta app con asiduidad habrá visto que no es infalible, y que a veces ofrece como atajos calles sin salida, camino de cabras, escaleras o direcciones prohibidas. Y en algunas localidades lo sufren, topándose cada poco tiempo con camiones atascados o con conductores desorientados.
Los coches no caben
El último caso curioso relacionado con Google Maps lo ha desvelado TV3 y ocurre en el pintoresco pueblo de Santa Pau, en la comarca de la Garrotxa (Girona), una localidad conocida por su conjunto histórico medieval y que cuenta con algunas calles muy estrechas, a buen seguro que diseñadas para el paso, como mucho, de carros, y no de SUV o monovolúmenes. Pero el navegador ya ha enviado a bastantes conductores por una de esas céntricas calles y lo que pasa cada poco tiempo es que se quedan atascados, porque llega un momento en que rozan con los dos retrovisores y ya no hay margen para continuar y a veces se hace difícil incluso retroceder, con lo que llegan los nervios y hay que pedir ayuda.
Cartel para avisar
Las autoridades locales aprovechan para recordar a quienes visitan el pueblo que el sentido común sigue siendo mejor guía que cualquier app, y que la señalización física está ahí por algo. De hecho, a la entrada de esa calle ya se indica que sólo pueden pasar vecinos, alojamientos y servicios, que ya saben lo que hay.
El cartel que ha puesto una vecina.
La alcaldesa, que incluso se plantea instalar una señal de prohibido el paso después de tres años intentando sin éxito que Google cambie la ruta, pidió a una vecina del pueblo que hiciera un cartel en varios idiomas explicando lo que sucedía para alertar a los conductores, y hace apenas un día ya se ha colocado. En él pone, en catalán y en inglés: ‘Atención. Google Maps se equivoca. Camino exclusivo para vecinos’, con las letras de Google con la tipografía y los colores del gigante tecnológico para que sea más visual y llame más la atención.