El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía más de un 2% en torno a las 8.00 horas y cotizaba al borde de los 109 dólares antes de la apertura de las Bolsas en Europa, situándose muy por encima de la cota de los 72 dólares que presentaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel.
Por su parte, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, se encarecía un 2,3%, hasta los 100,50 dólares por barril.
El precio del petróleo Brent llegó la semana pasada a superar los 119 dólares después de los ataques contra refinerías en el marco de la guerra en Oriente Próximo. En concreto, Irán atacó un complejo de gas natural licuado situado en la localidad qatarí de Ras Lafan, después de que Israel bombardeara uno de sus más importantes yacimientos de gas, el campo de South Pars.
Los precios del crudo, que están teniendo un comportamiento muy volátil, también se están viendo afectados por la expectativa de que la guerra se alargue más de lo esperado --ya va por tres semanas-- y por los problemas en el estrecho de Ormuz, ruta comercial por la que circula una quinta parte del gas y el petróleo mundial.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha insistido este domingo en el ultimátum de 48 horas dado el sábado para que Irán reabra el estrecho de Ormuz o, de lo contrario, atacará las centrales eléctricas del país, advirtiendo de que habrá "una destrucción total" si cumple su amenaza.
"Pronto veréis lo que pasa con el ultimátum de las centrales eléctricas. El resultado va a ser muy bueno (...). La destrucción de Irán va a ser total y va a funcionar estupendamente", ha afirmado en declaraciones a la cadena de televisión israelí Canal 13.
Trump aprovechó de nuevo para criticar a los aliados de la OTAN y su negativa a participar en una misión militar ni tan siquiera en el estrecho de Ormuz. "Los países de la OTAN no están haciendo nada. Es una vergüenza enorme", reprochó. "Irán ha sido muy malo durante 47 años y ahora está recibiendo su justo castigo", argumentó.
Como respuesta a la amenaza de Trump, la Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido de que si Estados Unidos ataca las centrales eléctricas iraníes, la respuesta será el "cierre total" del estrecho de Ormuz.
"Si Estados Unidos cumple sus amenazas sobre las centrales eléctricas iraníes se adoptarán de inmediato medidas punitivas", ha resaltado la Guardia Revolucionaria, cuerpo militar e ideológico de élite de la República Islámica, en un mensaje oficial recogido por la radiotelevisión publica iraní IRIB.
"Hemos repetido que el estrecho de Ormuz solo está cerrado para el enemigo y para el tráfico dañino (...). Se puede pasar bajo una serie de condiciones concretas que garantizan nuestra seguridad e intereses", ha explicado Irán.
La Guardia Revolucionaria ha señalado cuatro puntos de medidas de represalia en el caso de que ataquen las centrales eléctricas de Irán. El primero es el "cierre completo del estrecho de Ormuz, que no se reabrirá hasta que sus centrales eléctricas estén reconstruidas".
Como segunda medida, advierte de ataques "generalizados" contra "centrales eléctricas, infraestructura de energía y de tecnología de la información" de Israel.
La tercera es la "completa destrucción de las empresas similares de países de la zona que tengan participación estadounidense" y la cuarta y última es que la centrales eléctricas de países de la región que acojan bases estadounidenses pasarán a ser consideradas "objetivos legítimos".
Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exigido este domingo la apertura del estrecho de Ormuz y "la preservación de todos los yacimientos energéticos" de Oriente Próximo, al tiempo que ha advertido de que "una mayor escalada" podría "desencadenar una crisis energética a largo plazo para toda la humanidad".
El estrecho de Ormuz es un enclave estratégico por el cual circula alrededor de una quinta parte del comercio marítimo mundial del petróleo, así como un volumen importante de gas natural licuado y fertilizantes.
La casi paralización del tráfico marítimo en Ormuz ha obligado a los productores del Golfo a reducir la producción, contribuyendo, al mismo tiempo, a la escalada del precio del crudo y del gas natural.
LAS BOLSAS EUROPEAS APUNTAN A APERTURAS NEGATIVAS
En este contexto, el índice Dow Jones y el Nasdaq de Estados Unidos cerraron el viernes en negativo, con descensos del 0,9% en el primer caso, y del 1,9% en el segundo.
Por su parte, las principales Bolsas asiáticas registran fuertes correcciones este lunes. El Kospi surcoreano ha cerrado con un descenso de casi el 6,5%, mientras que el índice Hang Seng de Hong Kong baja más de un 4% y la Bolsa de Shanghai cae un 3,7%. En Japón, el Nikkei ha terminado su cotización con un retroceso de casi el 3,7%.
En este contexto, las Bolsas europeas apuntan a aperturas negativas, con caídas superiores al 2% en algunos casos. El Ibex 35 cerró el pasado viernes con una caída del 1,1% y hoy partirá de los 16.714 puntos.