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Irun ha aprobado en el Pleno Ordinario Municipal la entrada en vigor, de manera inicial, de la Zona de Bajas Emisiones en 2028. La medida ha salido adelante gracias a los votos favorables de PSOE y EAJ-PNV, la abstención de EH Bildu, y el voto contrario de Elkarrekin Podemos, siendo uno de los principales puntos de fricción de una eterna sesión. Como era de esperar, los diferentes grupos municipales han ido desde la oposición más tajante a su implantación, hasta proponer otro tipo de alternativas.
Una discusión entre Borja Olazabal (PSOE) y David Nuño (Elkarrekin Podemos) ha protagonizado el denate
Un fuerte cruce de acusaciones entre Borja Olazabal, delegado de Desarrollo sostenible, y David Nuño, de Elkarrekin Podemos, ha protagonizado el debate sobre este asunto. Nuño ha anunciado el voto en contra, alegando “falta de transparencia” por una medida que, dice, “se ha gestionado de forma errónea e improvisada”, explicando que “muchos vecinos tienen la sensación de que se les ha ocultado información”.
El socialista ha sido tajante al acusar al portavoz del grupo municipal de Elkarrekin Podemos de decir “falsedades”, refiriéndose especialmente a la sentencia de que no se ha tenido en cuenta la opinión de la ciudadanía”, recordando que “se está trabajando en la ZBE desde 2022, cuatro años de trabajo no pueden ser improvisados”.
Olazabal, además, ha negado de manera rotunda la falta de transparencia esgrimida por David Nuño, recordando que “llevamos tiempo trabajando en comisiones y mesas de participación”. El delegado de Desarrollo sostenible ha acusado al de Elkarrekin Podemos que “igual no lo sabes porque no acudiste a la última mesa de sostenibilidad”, lanzando otro dardo al añadir que “como últimamente tienes un hobby que es hacer videos en redes sociales, y trabajar de esa manera, igual tampoco has podido estudiar bien lo que te explicamos en una reunión personal como al resto de grupos políticos, y en esa reunión estuviste bastante al móvil”.
David Nuño ha respondido a Borja Olazabal, acusándole de "irrespetuoso", diciendo que “parece que estamos en un bar contando batallitas”, añadiendo que “además se permite insultar a un corporativo llamándole falso”. El de Elkarrekin Podemos ha denunciado que Olazabal “actúa de forma chulesca”, defendiendo su forma de trabajar, solicitando respeto para ella.
"Es un requerimiento legal puro y duro"
Gorka Álvarez, de EAJ-PNV, ha recordado que la Zona de Bajas Emisiones es un “requerimiento legal puro y duro”, abogando por una “normativa laxa y aplicable a lo largo del tiempo”, aunque asume la incertidumbre que ha generado cierta incertidumbre y malestar entre algunos sectores de la población. Ha añadido que “se abrirá un periodo de alegaciones “en el que cualquier irundarra podrá proponer alternativas”, animando a la ciudadanía “a que se informe y sea parte activa en este proceso”. Ha recordado, además, que en el estado español todos los partidos representados en el Consistorio votaron a favor de la Ley de Transición Energética, con la única excepción de la abstención del Partido Popular.
EH Bildu se abstiene, pero tiende la mano a negociar
EH Bildu, a favor en el fondo de la propuesta, se ha abstenido al interpretar que se deben mejorar algunas cosas de la propuesta del Gobierno Municipal. Su portavoz Ane Unanue, ha achacado que "creemos que entendéis la participación como un trámite administrativo y no como una forma de trabajar cada paso de forma conjunta con agentes, entidades y ciudadanía". Además, han propuesto un rediseño de la zona acotada, mejor gestión de los aparcamientos, la implantación progresiva de la ZBE, anual, progresiva y que en un futuro todas las zonas residenciales puedan tener su propia zona de bajas emisiones. Unanue, ha terminado “tendiendo la mano al gobierno y a todos los grupos de esta sala para trabajar, hablar y llegar a consensos en estos próximos meses.
"Estamos creando un problema donde no lo había"
Iñigo Manrique, del Partido Popular, ha indicado su voto contrario debido a que “estamos creando un problema donde no lo había”, y que esta medida fractura la ciudad “física y socialmente”, llevando a “complicar más las cosas a las personas que tienen que acceder al centro a trabajar, o a padres y madres que tienen que llevar a los niños al colegio, o a los comercios para que accedan sus clientes”. Ha añadido, además, que esta medida "penaliza a los iruneses con menos recursos, con vehículos más antiguos y que no pueden permitirse comprar uno nuevo".
Perímetro delimitado al centro de la ciudad
Esta Zona de Bajas Emisiones estará delimitada al centro de la ciudad, incluyendo el Paseo Colón y la Avenida Gipuzkoa, parte de la Avenida de Navarra y un tramo de la Avenida Iparralde, desde el propio Paseo Colón hasta la rotonda ubicada al lado de la comisaría de la Ertzaintza. Se implantará en dos fases, y habrá exenciones para urgencias médicas, vecinos empadronados en la zona o trabajadores que necesiten el vehículo para acometer su labor. El Consistorio está obligado a implantar esta Zona de Bajas Emisiones, al ser un municipio de más de 50.000 habitantes.