Desde la Edad Media, en la que la ciudad producía artículos de lujo y era hogar de artistas y artesanos, Brujas y el arte siempre han ido de la mano. Durante más de 300 años la ciudad ha compartido este vínculo a través de las colecciones de sus museos y las exposiciones temporales celebradas en ellos, con lo que parte de las colecciones permanentes eran a veces inaccesibles. Brusk da respuesta a este reto, como sede exclusiva de exposiciones de gran nivel, consolidando así la posición de Brujas como ciudad cultural.
Una de las entradas al museo.
Diseñado como un espacio accesible para todos los públicos, combina exposiciones temporales de arte antiguo y contemporáneo, actividades intergeneracionales bajo un mismo techo, y un animado espacio de restauración en un edificio contemporáneo integrado en el tejido medieval de la ciudad. Al mismo tiempo, Brusk, que forma parte de Musea Brugge –13 museos y monumentos de primer nivel en Brujas–, ofrece espacio para conservar e investigar la rica colección artística de Musea Brugge en los depósitos y espacios de investigación de vanguardia de Brusk y Bron.
En el corazón de la ciudad
El edificio, diseñado los estudios de arquitectura Robbrecht en Daem architecten y Olivier Salens architecten, fue concebido como un lugar de encuentro, conexión y creatividad, y que se integra perfectamente en su privilegiada ubicación, en el corazón de Brujas. Se trata de un edificio contemporáneo en un centro urbano medieval. “Es un edificio que es a la vez monumental y sobrio, y que se integra de manera natural en el tejido histórico de Brujas”, tal y como explican desde VisitFlanders.
Las entradas están situadas al norte y al sur, alineadas una frente a la otra, y entre ellas la planta baja, denominada Scala, que luce un fresco monumental de Laure Prouvost titulado The Whispering Walls Reve, convertido ya en nuevo icono urbano.
El museo Brusk, en el centro de Brujas.
Esta planta baja está completamente abierta, es un espacio de 2.500 m2 con grandes ventanales que difuminan la frontera entre el interior y el exterior. Toda la planta baja es de libre acceso y los visitantes pueden recorrerla sin entrada a la exposición. De este modo, funciona como una plaza urbana más en la ciudad, desde donde también se puede acceder a la tienda del museo y al bar.
En la primera planta se encuentran dos monumentales salas de exposiciones, de modo que siempre haya una o dos exposiciones visibles.
Exposición de arte digital, de Refik Anadol.
La programación inaugural, que arrancó el pasado 8 de mayo, incluye Latent City, primera exposición individual en Bélgica del artista pionero del arte digital impulsado por la IA Refik Anadol, y Bigger Picture, una gran muestra de historia cultural que recupera la identidad internacional histórica de Brujas.
Con esta propuesta, Brusk refuerza la conexión cultural de la ciudad con Flandes, región donde el legado de los Maestros Flamencos convive con la creación contemporánea, consolidando un destino donde patrimonio, innovación y vida cultural dialogan constantemente.
Otros museos en la ciudad
Otros centros imprescindibles si se visita Brujas:
Museo Groeninge. Es un imprescindible por ser la sede de una de las mejores colecciones de pintura flamenca.
Museo del Chocolate. En una casa del año 1480, este museo explica el proceso del cacao hasta convertirse en chocolate.
Museo de la Cerveza. La última tecnología hace que de esta visita un recorrido visual y dinámico para conocer la historia y curiosidades de la cerveza.