Actualizado hace 10 minutos
El soporte universal para electrodomésticos de la marca WENKO disponible en Lidl por 29,99 euros es una solución práctica para quienes quieren mejorar la ergonomía y el orden en su área de lavado o cocina sin necesitar reformas complicadas. Diseñado para ser compatible con lavadoras y secadoras de tamaño estándar, este soporte actúa como una base elevadora estable, permitiendo que el electrodoméstico quede a una altura más cómoda para cargar y descargar ropa sin agacharse constantemente.
La construcción es robusta en metal, reforzada con pies de goma antideslizantes y suma tanto seguridad como estabilidad, reduciendo las vibraciones durante el uso. Esto ayuda a que el aparato no se desplace ni “baile” durante los ciclos de centrifugado, un detalle que muchos usuarios valoran cuando el suelo es liso o cuando se quiere evitar ruido y movimientos innecesarios.
Wenko Soporte universal para electrodomésticos
Medidas y comodidad
Con unas medidas aproximadas de 60 x 60 x 40 cm y una capacidad de carga de hasta 175 kg, este soporte está pensado para adaptarse a la mayoría de lavadoras y secadoras domésticas sin dificultades. Incluye el material de montaje, lo que facilita su instalación sin herramientas especiales. Una vez colocado, el electrodoméstico queda más alto, lo que puede suponer un alivio especialmente para personas con movilidad reducida o para quienes prefieren trabajar de pie con menos esfuerzo al manipular la ropa.
Más allá de la comodidad, elevar el aparato también puede ayudar a optimizar el espacio bajo la lavadora o secadora, dejando hueco para cestas, cajas organizadoras o una zona despejada que facilite la limpieza del suelo. Este tipo de base es especialmente útil en cuartos de lavado pequeños o en cocinas donde el electrodoméstico ocupa un sitio necesario.
Al elevar el aparato y despejar la parte inferior, la zona de lavado puede parecer más ordenada y visualmente más ligera, algo que algunos usuarios han destacado sobremanera.
Una marca fiable
La historia de Lidl comienza en la década de 1930 en Alemania, cuando la familia Schwarz fundó la empresa Schwarz & Lidl, dedicada inicialmente a la distribución mayorista de alimentos. No fue hasta 1973, en la ciudad de Ludwigshafen, cuando abrió la primera tienda Lidl tal y como la conocemos hoy: un supermercado de descuento que ofrecía productos básicos de calidad a precios reducidos. Su modelo se basaba en tres pilares que siguen definiendo a la marca: eficiencia, sencillez y ahorro. Durante los años ochenta y noventa, Lidl inició una ambiciosa expansión por Europa, abriendo tiendas en Francia, Italia y España, donde aterrizó en 1994. En pocas décadas, pasó de ser una cadena regional alemana a una de las mayores empresas de distribución del mundo, con más de 12.000 establecimientos en más de 30 países.
Su éxito radica en un sistema logístico muy optimizado, una política de precios bajos y una estrategia de marcas propias que garantizan buena calidad sin intermediarios. En los últimos años, Lidl ha evolucionado hacia un modelo más sostenible, incorporando productos ecológicos, energías renovables en sus tiendas y reduciendo el uso de plásticos. Hoy es un referente del retail moderno, símbolo de cómo la eficiencia y la innovación pueden convivir con la conciencia ambiental y la cercanía al consumidor.