El histórico lehendakari Jesús María de Leizaola es recordado este 16 de marzo, al cumplirse el aniversario de su fallecimiento en 1989. Su trayectoria estuvo marcada por un profundo compromiso con el autogobierno y actos de gran valentía, como su firme resistencia en la entrega de Bilbao para evitar su destrucción o su detención en 1922 tras reclamar una Universidad Vasca ante el rey Alfonso XIII. Tras suceder a José Antonio Agirre en 1960, lideró el Gobierno Vasco en el exilio durante dos décadas antes de entregar el testigo a la nueva generación democrática.
Luis de Guezala, doctor en Historia y responsable en la Fundación Sabino Arana, ha analizado en Onda Vasca la figura de este «hombre de acción». El experto ha recordado con detalle el audaz viaje clandestino que Leizaola realizó a Gernika en 1974 para homenajear al Árbol en pleno Aberri Eguna, burlando la vigilancia policial de la dictadura tras cruzar la muga de incógnito en coche. Además, Guezala ha destacado la relevancia simbólica de su regreso definitivo en 1979, cuando el lehendakari hizo entrega de las llaves de la sede del Gobierno en el exilio, cerrando así un ciclo histórico de cuarenta años para dar paso a la autonomía recuperada.