Política

El lehendakari critica la "batalla política" por Ceuta y pide el estatus de frontera norte

Euskadi defiende el reagrupamiento de los niños con sus familias en Marruecos si hay garantías, o su derivación "en condiciones individualizadas"
El lehendakari, Imanol Pradales, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Miramar / Europa Press

Imanol Pradales se ha pronunciado sobre la llegada de miles de migrantes a Ceuta con la intención de aportar algo de mesura a un debate muy encendido. Y lo ha hecho en dos frentes: a la hora de analizar la respuesta del Estado y de Europa, y a la hora de explicar qué hará la comunidad autónoma vasca. Por un lado, ha criticado que esta crisis se utilice como carnaza en la "batalla política" y, aunque cree que tanto el Gobierno español como la oposición y la propia Unión Europea no han estado a la altura, no ha querido ir más lejos para no incurrir en esa utilización política ni cometer el mismo defecto que él critica. Se ha centrado en pedir transparencia, unidad y rapidez en la respuesta. Por otro lado, cuando le han preguntado si las instituciones vascas aceptarían hacerse cargo de algunos de los menores no acompañados que han llegado desde Marruecos, el lehendakari ha evitado dar una respuesta altisonante o categórica y ha dejado el escenario más abierto a la espera de la información que llegue del proceso de identificación de los niños, proceso que realiza el Estado. Mientras él hablaba en la rueda de prensa, la consejera Nerea Melgosa participaba por vía telemática en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia convocada por el ministerio. Y, según explicó Pradales, la posición vasca, que ha sido "bien vista" y cuenta "con el apoyo de Canarias, Castilla-La Mancha, La Rioja o Andalucía", consiste en estudiar el reagrupamiento de esos niños con sus familias en Marruecos si hay garantías y condiciones de seguridad; o, de lo contrario, se podría hacer una "derivación" de esos niños a otros lugares pero sin hacerlo en bloque, sino en "condiciones individualizadas", tratando cada caso por separado y estudiando sus antecedentes familiares. El proceso tendría tres fases: identificar a los menores; si algunos niños no pueden volver con sus familias, analizar cuáles pueden venir a la península; y analizar cómo se podría realizar ese proceso. Pradales pone "el interés del menor por encima".

No puso en duda la solidaridad vasca, pero tampoco quiso ponerse la venda antes de la herida cuando aún falta información para tomar una decisión en el Estado español y, además, Euskadi ya ha quedado al margen en anteriores repartos porque los recursos forales están por encima de su capacidad ordinaria. Ahora podría ocurrir lo mismo y, además, el ministerio desliza la opción de colaborar con el tercer sector. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno reunido en Miramar, Pradales apostó por medir sus palabras y mantenerse a la espera de los datos que vayan llegando: "nos falta información" sobre la situación de esos niños. Unos días antes, el Gobierno Vasco había exigido al Gobierno español que agotara todas las vías para devolver a los niños con sus familias en Marruecos en lugar de repartirlos por las comunidades, y Pradales ha reconocido este jueves que los recursos forales están por encima de su capacidad, un mensaje que en esencia es similar, pero ha mantenido unas formas más abiertas: "Necesitamos tener más información, y siempre hemos mostrado la solidaridad para acoger con garantías de manera segura, individualizada, teniendo en cuenta que somos una comunidad muy tensionada".

Información "oficiosa": 2.400 menores, de los cuales 800 son niñas

Pradales dio la sensación de estar muy al corriente de los planes del Gobierno español, lo que sugiere que ha habido flujo de datos. "Nuestros datos oficiosos hablan de 2.400 menores en Ceuta, de los cuales más de 800 son niñas. Hay que conocer no solo el número, sino la edad, sus historias, localizar a las familias, valorar el retorno, si es posible o si no es posible... Es complejo. No podemos reducirlo a retorno sí o no. El ministerio nos ha comentado que está trabajando en un potencial traslado solo de niñas a la península, pero se trabaja con entidades del tercer sector, y todavía no se ha trasladado a las comunidades la necesidad de acoger", explicó.

El lehendakari ha comparado la trifulca política de Ceuta con los incendios forestales del año pasado, y se ha preguntado "si es tan difícil que el presidente del Gobierno español y Alberto Núñez Feijóo levanten el teléfono y hablen para acordar unos mínimos para dar una respuesta de Estado", y si es tan difícil lograr el respaldo de Europa. En términos más generales, Pradales insistió en que Euskadi se enfrenta a "una falta de capacidades desde el punto de vista político para responder de manera adecuada" porque es frontera norte de paso al resto de Europa, pero el Estatuto de Gernika se redactó en 1979 y por aquel entonces nadie vio venir el fenómeno migratorio. Hoy "tenemos a más de 330.000 personas de origen extranjero" y es necesario atenderlas. "Estamos trabajando con el Gobierno español en poder lograr el estatus de frontera norte, porque hemos visto que una reacción de Francia a la crisis de Ceuta fue cerrar la frontera automáticamente con lo que eso puede generar en el Estado", zanjó.

27/08/2026