La autopsia ha revelado que el cuerpo de Amaia, la mujer hallada muerta el pasado miércoles en un domicilio de Basauri, presentaba una costilla fracturada y marcas en el cuello que sugieren una muerte violenta. Por este motivo, el titular del juzgado de instrucción número 9 de Bilbao ha decidido derivar el caso a un juzgado de violencia sobre la mujer al entender que existen "indicios de un posible homicidio".
El principal sospechoso, de 45 años y con múltiples antecedentes, era pareja sentimental de la víctima desde hacía algo más de un año, y fue detenido por la Ertzaintza el pasado viernes quedando en libertad al día siguiente, siéndole retirado el pasaporte, y con la obligación de personarse en el juzgado a diario hasta que concluyese la investigación abierta y se dieran a conocer los resultados de la autopsia.
El detenido tenía una orden de alejamiento contra la mujer, que incumplía de forma reiterada al parecer con consentimiento, y constaban antecedentes de violencia de género, que fueron confirmados por el padre de la fallecida.
La noche de la muerte de Amaia, su pareja, aseguró que estuvo con ella consumiendo drogas y, según su versión ante la ertzaintza, al despertar comprobó que ella no se movía y estaba fría, por lo que avisó a la Policía Municipal.
(Noticia en Elaboración)