El juez José Luis Calama ha pedido a los investigadores de la UDEF que averigüen el fabricante de las joyas incautadas al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, siguiendo el rastro de una marca que figura en algunas piezas, en los lotes de mayor valor, el grabado de una letra T.
El análisis de la joyería Yanes, que cifró el valor de las joyas en 1.023.320 euros, apuntaba a que todas las piezas de tres de los lotes tenían la misma procedencia por la marca o punzón hallada en ellas, en concreto "un punzón rectangular cuyo eje central es una T mayúscula, acompañada por un 18 a su izquierda y una letra K a la derecha".
En base a dicha marca, esta joyería apuntó a que esas joyas no serían originarias de la Comunidad Económica Europea, porque la normativa obliga a identificar las piezas con un contraste, un punzón y una marca de fabricante, y también descartó otros orígenes, como Estados Unidos y los países árabes, que también son "bastante exigentes con la normativa de identificación de alta joyería con sus punzones".
El rastro asiático del punzón
Yanes apuntaba a otros países con normativas más permisivas, como Tailandia, India, China y países de Asia central o Turquía e indicaba que una investigación exhaustiva de este punzonado tan específico a nivel internacional "podría conducir al fabricante de origen".
El juez ordena ahora investigar a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional quién puede ser "el autor del punzón que figura en las joyas de más valor" e indica que si lo considera necesario solicite la colaboración de Interpol y Europol.
El magistrado que investiga al expresidente del Gobierno por el caso Plus Ultra ha adoptado esta decisión tras recibir el informe pericial de la joyería Yanes que apuntó a un posible origen asiático de las joyas halladas en una caja fuerte de la oficina de Rodríguez Zapatero, que tasó en 1,02 millones de euros, por debajo del valor calculado por otra joyería, Ansorena, que las valoró en 1,3 millones.
La datación de las piezas y la versión de Zapatero
El informe de Yanes, que se detiene sobre doce de alta joyería en oro blanco, diamantes y gemas, refuerza la hipótesis de que son joyas de fabricación comercial y apuntaba que, por su bajo contenido en níquel, no se habrían fabricado antes de la normativa REACH, que entró en vigor en junio de 2007 y exigía reducir el contenido de este metal en las aleaciones de oro.
En un escrito remitido al juez, Zapatero sostuvo que tres juegos de joyas incautados fueron un obsequio "personal" del rey de Arabia Saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud -fallecido en 2015- que éste le entregó en su vivienda familiar del Palacio de la Moncloa en junio de 2007, y que el entonces presidente del Gobierno guardó junto a joyas de origen familiar y otros regalos de amigos "sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material".
El expresidente solicitó al juez que ordenase una comisión rogatoria para acreditar dicho origen, una petición que ha denegado Calama al considerar que en el momento presente no hay elementos para apreciar que este paso sea útil, necesario y pertinente. Por el hallazgo de estas joyas, Calama investiga a Rodríguez Zapatero en una pieza separada por un presunto delito fiscal y otro de contrabando.