El aplazamiento al 16 de enero de la Comisión Mixta de Transferencias que los gobiernos vasco y español tenían previsto celebrar ayer lunes es una circunstancia totalmente inhabitual porque, cuando se convoca este foro, significa que se ha alcanzado un acuerdo previo que se pretende plasmar negro sobre blanco. En este caso, dicho pacto fue supervisado el pasado verano por las más altas instancias posibles, el lehendakari Imanol Pradales y el presidente español, Pedro Sánchez, y consistía en la firma de cinco nuevas transferencias competenciales a Euskadi: salvamento marítimo, el centro de verificación de maquinaria de Barakaldo, el seguro escolar, las prestaciones de desempleo y las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social.
Sin embargo, la semana pasada la consejera de Autogobierno, Maria Ubarretxena, decidió posponer la Comisión Mixta al certificar que había resistencias internas en Moncloa a la firma de dicho acuerdo y para evitar comprar material averiado o tener encima de la mesa un pacto a la baja respecto a lo previamente establecido con el Ministerio de Política Territorial que lidera Ángel Víctor Torres.
En su comparecencia posterior al último Consejo de Gobierno de 2025, Ubarretxena ha acotado dicha resistencia interna o fuego amigo en cuanto a su motivación y procedencia. La también portavoz del Ejecutivo vasco ha certificado que, “a última hora, se han producido ciertos obstáculos por parte del Estado”, en concreto de un secretario de Estado “que pone pegas” al acuerdo.
A su juicio, “puede ser que quizá, como llega el momento de materializar y de rubricar algo que se va a hacer efectivo en un traspaso, entren miedos de última hora, teniendo en cuenta, además, que Euskadi iba a ser la primera comunidad autónoma en gestionar el SEPE, las prestaciones por desempleo”, por lo que se “entraba ya en el ámbito de la Seguridad Social”. “El acuerdo que el Estado tiene con Euskadi es el traspaso de todo el bloque de la Seguridad Social, que lo estamos abordando por fases”, ha dicho. De este modo, “esta primera fase engloba estas transferencias pero después tienen que venir otras”, subraya.
Acuerdo por escrito
Considera por ello que "ha habido un miedo por parte de algunas personas, por parte de un secretario de Estado en particular”, del que ha preferido no difundir su identidad. “Y lo que no podemos entender es que no se respete un acuerdo que está firmado con el presidente del Estado y el lehendakari”, señala.
Ubarretxena ha precisado que, por este motivo, han reclamado a Sánchez que “ponga orden en su casa, porque no puede ser que haya secretarios de Estado que manden más que los ministros”, sin querer especificar el nombre de esa persona que “está poniendo trabas”.
“En las comisiones bilaterales se toman acuerdos por escrito, se recoge un acta, y lo que pedíamos era que en los acuerdos a materializar en la Comisión Mixta de Transferencias se respetasen no solo el espíritu, sino la letra de los acuerdos que se rubricaron tanto en julio como en septiembre, relacionados con el traspaso de cinco competencias”, ha explicado Ubarretxena.
Pacto de investidura
Una consecuencia añadida de esta prolongación de los plazos es el incumplimiento de facto del acuerdo de investidura suscrito por el PNV con Pedro Sánchez, por el que el actual inquilino de La Moncloa se comprometió a completar las competencias pendientes del Estatuto de Gernika antes de que finalizara este año. La previsión de certificar el lunes cinco traspasos del total de 21 que faltan por recalar en Euskadi ya suponía rebajar el listón respecto a lo inicialmente previsto pero ahora los 21 pasan al calendario de 2026.
La portavoz del Ejecutivo vasco no ha ocultado su “malestar y sorpresa por cómo se han desencadenado los hechos” y que no se hayan completado las transferencias pendientes antes de la conclusión del presente ejercicio. En cuanto a las negociaciones de estas cinco transferencias y de otras cinco, hasta sumar las 10 propuestas que se elevaron al Ejecutivo español en octubre, Ubarretxena ha explicado que han estado trabajando, incluidas las fiestas navideñas, para “poder encauzarlas”. “Todos sabemos que tenemos unos acuerdos que cumplir y que son materias importantes. Por tanto, hemos estado trabajando y en comunicación constante con el Gobierno del Estado”, insiste.
Las razones para retrasar la Comisión Mixta de Transferencias siguen vigentes y ha advertido de que no firmarán un documento aguado. Así, reitera que no van a “aceptar traspasos que no se ajusten plenamente a la letra y al espíritu de los acuerdos alcanzados”, y siguen trabajando “para cerrar todos estos acuerdos con plenas garantías jurídicas, técnicas y políticas”, de modo que puedan ser ratificados.
Gato por liebre
“Esperamos que se respete lo que tenemos pactado. Pero avisamos, si el 16 de enero lo que se nos pone encima de la mesa no va a respetar el acuerdo, Euskadi no va a firmar porque no vamos a aceptar gato por liebre”, ha insistido.
Ha puesto en valor el “esfuerzo” que el Ejecutivo vasco ha realizado para completar el Estatuto, una de sus “grandes metas para este año”, y ha asegurado que, “pese a la evidencia de que no se va a cumplir el plazo comprometido”, no caerán “en el derrotismo”. Citando al lehendakari, ha recordado por último que a finales de enero “será el momento de hacer una evaluación de cómo están los acuerdos, de qué es lo que se ha conseguido y hasta qué punto ha habido un incumplimiento o no”. “Y ahí valoraremos”, ha zanjado.