El Gobierno alemán responsabilizó este martes a Rusia del ataque híbrido con drones sobre el aeropuerto de la ciudad oriental de Leipzig, en el que se encontraron sistemas no tripulados con explosivos el pasado 4 de agosto.
"El Gobierno federal llega a la conclusión de que Rusia es responsable del ataque híbrido perpetrado en Leipzig el 4 de agosto", dijo el ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, en una rueda de prensa en Berlín junto al titular de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul.
Cierre consular
Wadephul anunció, como consecuencia, el cierre del consulado de Rusia en Bonn, en el oeste de Alemania, y además, se cancelará el contrato del centro cultural ruso "Casa Rusa" en Berlín.
Además, Berlín reforzará los "controles de entrada para los ciudadanos rusos y aumentamos la presión sobre la flota fantasma rusa", precisó el jefe de la diplomacia germana.
Antes, Dobrint, que aseguró que las investigaciones sobre el caso continúan, pero el Ejecutivo germano llegó esa conclusión sobre la autoría de Rusia en vista de la información de que disponen las fuerzas policiales y los servicios de inteligencia, que "acredita una responsabilidad rusa".
"No consideramos Leipzig un hecho aislado, sino que lo vemos en conexión con otras acciones híbridas", abundó el titular de Interior del Gobierno que dirige el canciller Friedrich Merz.
"Agentes de bajo nivel" habrían perpetrado el intento de atentado en el aeropuerto de Leipzig, donde se encontró un dron cargado con explosivos en una infraestructura aeroportuaria utilizada, entre otras cosas, para el apoyo logístico a Ucrania en su defensa contra la guerra de agresión rusa.
"No estamos en guerra, pero a diario somos objeto de ataques híbridos", subrayó el ministro.
Una escalada híbrida
Según explicó a EFE Nina Locher, experta en cuestiones de seguridad y política de defensa del Consejo Alemán para Relaciones Exteriores (DGAP) "el ataque contra el aeropuerto de Leipzig supuso para Alemania, desde varios puntos de vista, un nuevo nivel de escalada de los ataques híbridos".
"No se trataba simplemente del sobrevuelo de un dron sobre una infraestructura crítica, algo que desgraciadamente vemos ya con bastante frecuencia, tanto sobre aeropuertos como sobre otras infraestructuras críticas o energéticas. En este caso, el dron llevaba explosivos", explicó.
"Eso supone una nueva escalada porque el ataque podría haber provocado realmente una explosión y haberse convertido en un atentado con características militares", abundó.
Según esta experta, era de esperar que el Gobierno alemán reaccionara con medidas concretas, después de que el canciller federal Friedrich Merz hubiera calificado el incidente como un "ataque híbrido", por el que los responsables deberían rendir cuentas.
En este sentido, Wadephul anunció, como consecuencia, el cierre el próximo 18 de septiembre del consulado de Rusia en Bonn, en el oeste de Alemania, y además, se cancelará el contrato del centro cultural ruso "Casa Rusa" en Berlín.
"Nuestro mensaje a Rusia es claro, no dejaremos que los ataques rusos nos intimiden ni que fracturen nuestra cohesión social", aseguró.
Más controles a rusos y presión para flota fantasma
Wadephul volvía de un viaje a Argelia y se dirigía a la reunión de ministros de Exteriores en Irlanda pero hizo una escala en Berlín para asistir a la comparecencia conjunta con Dobrindt.
Además, Berlín reforzará los "controles de entrada para los ciudadanos rusos y aumentamos la presión sobre la flota fantasma rusa", precisó el jefe de la diplomacia germana.
Tras el hallazgo en la noche del 4 de agosto pasado en el aeropuerto de Leipzig de un dron dotado de una carga explosiva y la supuesta colisión, poco después, de un segundo vehículo aéreo no tripulado con un avión de carga de DHL, investigadores descubrieron diez días más tarde un tercero de esos aparatos, así como explosivos, informaron la semana pasada las cadenas públicas regionales WDR y NDR y el diario 'Süddeutsche Zeitung'.
Reacciones internacionales
Numerosos líderes europeos han expresado solidaridad este martes con Alemania. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha instado a los países europeos a "permanecer firmes", seguir trabajando "de forma estrecha" y "mantener una postura robusta de disuasión en defensa de la seguridad" de todos los ciudadanos.
"La seguridad de nuestros aliados es nuestra seguridad. Los intentos de intimidarnos o de sembrar discordia entre aliados no tendrán éxito: las acciones híbridas contra cualquiera son motivo de preocupación para todos y serán respondidas con una reacción unida", ha subrayado en redes sociales.
El primer ministro británico, Andy Burnham, también ha expresado solidaridad con Berlín en un comunicado tras el "atroz" ataque contra Leizpig, asegurando que los intentos de Moscú de "socavar" la determinación europea y la voluntad de apoyar a Kiev "son inútiles y están condenados al fracaso".
"Como dejé claro en Kiev la semana pasada, nuestro compromiso de apoyar a Ucrania frente a la invasión ilegal de Rusia es inquebrantable. Las firmes medidas adoptadas por el Gobierno alemán demuestran que cualquier ataque de esta índole recibirá una respuesta clara. No flaquearemos en nuestra determinación de disuadir los ataques contra nuestra libertad y seguridad", ha aseverado.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha alertado de que los "ataques híbridos" se "multiplican" en el continente y "no pueden quedar sin respuesta". "Ante esta escalada, debemos estar unidos, determinados y reforzar nuestro apoyo a Ucrania. Francia continuará asumiendo plenamente su parte", ha precisado en redes sociales.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha apuntado a que Europa "no se dejará intimidar". "Nuestra respuesta será nuestro apoyo continuo a Ucrania y la plena coordinación de los estados de la OTAN contra el agresor. Rusia no ganará esta guerra", ha argüido en redes sociales.
Además, el ministro de Exteriores belga, Maxime Prévot, ha afirmado que la atribución de Berlín es "extremadamente grave" y ha trasladado su apoyo a las medidas anunciadas por su homólogo, Johann Wadephul, en represalia.
"He pedido que se convoque al embajador ruso. Este ataque se suma a una larga serie de incursiones inaceptables en el territorio de otros Aliados de la UE y la OTAN en los últimos meses", ha señalado en redes sociales, instando a que el término "híbrido" no se convierta en "un eufemismo para la agresión".
De la misma forma, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, ha apoyado "plenamente las contundentes medidas" adoptadas por el Gobierno alemán tras los hallazgos. "Estamos unidos y continuaremos defendiendo a nuestro aliado y vecino", ha dicho.
Otro de los que se ha pronunciado ha sido el presidente finlandés, Alexander Stubb, quien ha asegurado que los países europeos ya conocen "el manual" de conducta ruso. "Intenta intimidarnos, socavar nuestra determinación y nuestra voluntad de apoyar a Ucrania en su defensa contra la invasión rusa. No lo conseguirá", ha sentenciado.
También han trasladado su solidaridad a Berlín el primer ministro portugués, Luis Montenegro; el canciller austriaco, Christian Stocker; el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis; la 'premier' de Dinamarca, Mette Frederiksen; el primer ministro de Hungría, Peter Magyar; el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda; el primer ministro de Estonia, Kristen Michal, o la ministra de Exteriores de Islandia, Katrín Gunnarsdóttir.