Gipuzkoa

“El Geoparque de la Costa Vasca, pese a su nombre, apuesta más por un turismo de playa que por poner en valor la geología”

El grupo espeleológico Morkaiko Leizarpe presentará en Elgoibar, el 25 de marzo, dos libros con el paisaje y el subsuelo de Debabarrena como protagonistas en cuya elaboración ha tenido un papel clave el elgoibartarra Ángel Mari Tobajas
Ángel Mari Tobajas, en la réplica de diferentes cuevas que se puede admirar en el Museo de Fósiles y Minerales de Elgoibar.
Ángel Mari Tobajas, en la réplica de diferentes cuevas que se puede admirar en el Museo de Fósiles y Minerales de Elgoibar. / Aitor Zabala

Actualizado hace 9 minutos

El grupo espeleológico Morkaiko Leizarpe presentará dos libros con el paisaje y el subsuelo de Debabarrena como protagonistas en Elgoibar el 25 de marzo. Ángel Mari Tobajas es el responsable en buena medida de ambas publicaciones, que recogen años de estudio de cuevas y simas en compañía de otros miembros del grupo espeleológico, en las cinco décadas que lleva formando parte de él. Aita Agirre será el marco de la presentación, que comenzará a las 19.00, y se presenta como una ocasión para conocer un patrimonio oculto a nuestros ojos bajo el suelo que pisamos

¿Cómo nace su afición por la espeleología? 

Tenía unos ocho años cuando entré por primera vez en una cueva durante una salida escolar. La experiencia me impactó, aunque no fue hasta los 14 años cuando empecé a practicarla con interés. En aquella época, muchos jóvenes salían al monte, pero a mí caminar sin más me resultaba aburrido. La cueva tenía el aliciente de la aventura. Han pasado más de cincuenta años desde entonces. Los inicios fueron muy precarios: entrábamos en las cuevas con ropa vieja y nos alumbrábamos con velas. Aun así, la motivación era enorme. En 1974, con 17 años, varios amigos fundamos el grupo espeleológico Morkaiko. Con el tiempo, algunos lo dejaron y llegaron nuevos miembros, hasta que confluimos con el grupo Leizarpe de Mendaro. Se dice que la participación en estos grupos dura unos diez años, pero mi caso ha sido una excepción: sigo activo medio siglo después.

Labor divulgadora

La espeleología combina deporte y ciencia. ¿Cómo ha sido la convivencia de estos dos factores en el seno del grupo espeleológico?. 

Hay quien vive la espeleología más como actividad deportiva y quien se centra en su vertiente científica. Nosotros hemos añadido una tercera dimensión: la divulgación. Muchos grupos desaparecen sin dejar un legado de su trabajo. Aunque queden archivos, sin contexto resultan poco útiles. Por eso apostamos por transmitir el conocimiento, para que las nuevas generaciones puedan entenderlo y aprovecharlo, publicando artículos y libros con nuestros hallazgos.

Los espeleólogos de Mendaro y Elgoibar que forman parte del grupo han pasado innumerables horas recorriendo el subsuelo de la comarca de Debabarrena.

Los espeleólogos de Mendaro y Elgoibar que forman parte del grupo han pasado innumerables horas recorriendo el subsuelo de la comarca de Debabarrena. Morkaiko-Leizarpe

En sus andanzas por el subsuelo de Debabarrena han tenido ocasión de conocer también su hidrogeología. ¿Qué efectos prácticos ha tenido el conocimiento que han acumulado? 

En 1982, por ejemplo, elaboramos un informe sobre el sistema del Kilimon, tras años de estudio de sus cuevas y de su río subterráneo. Ese estudio sirvió de base para la captación de agua que abastece a Elgoibar. En 1993 publicamos un estudio hidrogeológico del karst de Izarraitz. Gracias a ese trabajo se identificaron los orígenes de varias surgencias y se definieron perímetros de protección, aunque no siempre se respetan como deberían.

Un concepto al que cada vez se le da más importancia es el de la geodiversidad. ¿Cómo valora su aplicación en Debabarrena? 

Conocí el concepto en una conferencia del geólogo José Francisco Santos Zalduegui en 2009. La geodiversidad se refiere a la variedad de elementos geológicos de un territorio y a su valor científico, educativo y paisajístico. El Bajo Deba posee una riqueza extraordinaria, pero su potencial no se ha desarrollado. El Geoparque de la Costa Vasca podría haber sido una gran oportunidad. Pese a su nombre, se ha centrado en la franja costera entre Zumaia y Mutriku, con un enfoque más de turismo de playa que geológico.

Geoturismo de interior

¿Ve posible convertir la Geología en tractor del turismo en la comarca de Debabarrena?

El geoturismo debería abarcar todo el territorio y poner en valor sus elementos. En el proyecto inicial del Geoparque se incluía una ruta del karst que integraba Mendaro, Mutriku y Deba, pero nunca llegó a desarrollarse. Además, se producen actuaciones que deterioran el entorno, como la tala de encinares o la afección de canteras sobre los sistemas subterráneos. Mendaro, asentado sobre el karst, es un punto clave y ha solicitado su incorporación al geoparque, sin respuesta. Todo ello refleja la falta de una estrategia clara para impulsar el geoturismo interior como complemento al turismo de costa.

El miércoles 25 de marzo, Morkaiko Leizarpe presente dos libros claves para conocer el entorno geológico y natural que nos rodea y el mundo subterráneos de Debabarrena. Adelántenos algo del contenido.

Paisajes y parajes singulares del Bajo Deba relaciona la geodiversidad con el paisaje visible. La singularidad del Bajo Deba reside en la presencia de zonas de volcanismo, karst y flysch y, en ocasiones, compartiendo el mismo espacio: paisaje volcánico entre Maltzaga y Elgoibar; karst marcado por formaciones calizas entre Mendaro y Deba; finalmente, terrenos sedimentario a partir de Sasiola.

La labor que hemos hecho en todos estos años ha tenido reflejo en proyectos como la canalización de agua a Elgoibar desde Mendaro

Un viaje subterráneo

Este libro se suma a otro en el que acompañarán al lector al subsuelo y le guiarán por el patrimonio en forma de cuevas y simas con el que cuenta la comarca.

El asombroso mundo subterráneo del Bajo Deba se adentra en el karst oculto bajo la superficie. La comarca alberga cuevas kilométricas y simas que superan los cien metros de profundidad. Deba destaca por la extensión de sus cuevas. Aixa cuenta con unos 14 kilómetros topografiados, Ibarra con unos cuatro y Ermittia Bekoa con seis, aunque la extensión real suele ser mayor. Muchas cavidades acabarán conectándose, formando un sistema que podría alcanzar los 50 kilómetros. Son sistemas complejos, con múltiples galerías y niveles superpuestos. De cara al futuro, será necesario un gran esfuerzo espeleológico para avanzar en el conocimiento de estos sistemas. Se trata de un trabajo que requiere coordinación, recursos y apoyo institucional. Sin embargo, tengo serias dudas de que se vayan a dar los pasos necesarios para impulsar esta labor y poner en valor este patrimonio subterráneo. 

2026-03-23T17:04:39+01:00
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