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El Ayuntamiento de Hernani ha activado un proceso de reflexión para redefinir el modelo de gazteleku y adaptarlo a las necesidades actuales de la adolescencia del pueblo. La previsión municipal es que el equipamiento reabra sus puertas en 2027, con un planteamiento “renovado y readaptado”, alineado con la realidad de los adolescentes.
El servicio, en funcionamiento desde hace 18 años, atraviesa lo que el concejal de Juventud, Aitor Lukas, ha calificado como “un momento de transición”. El objetivo es revisar en profundidad qué papel debe desempeñar este recurso municipal, qué funciones debe asumir y qué tipo de oferta debe plantear en un contexto social que, especialmente tras la pandemia del COVID-19, ha cambiado de forma sustancial.
El contrato del servicio finalizó el pasado mes de diciembre, circunstancia que el Consistorio ha aprovechado para abrir este proceso participativo.
Claves de la fase participativa
Tal y como explican desde el Consistorio, la fase participativa se prolongará hasta junio e involucra a una amplia red de agentes vinculados con la adolescencia. Las primeras sesiones se han desarrollado con personas usuarias y el equipo educativo del propio gazteleku, con el fin de recoger valoraciones y propuestas desde la experiencia directa. Paralelamente, han tomado parte responsables técnicos y políticos de distintas áreas municipales relacionadas con este tramo de edad: Actividad Física y Deporte, Cultura, Euskera, Igualdad, Interculturalidad, Juventud, Participación y Servicios Sociales.
El proceso también ha incorporado la mirada de potenciales futuras personas usuarias mediante sesiones celebradas en Hernani Institutua y Aratz Ikastola. En las próximas semanas, la reflexión se ampliará a la comunidad educativa, incluyendo al Haurren Kontseilua, la Hezkuntza Plataforma y las AMPAs del municipio.
Asimismo, se contará con agentes de la educación no formal como Dobera, Kanika, Xaxaka y Kaxkardi, además de colectivos como AMHER-Sos Arrazakeria y Bilgune Feminista. El proceso culminará con la difusión de un cuestionario dirigido a adolescentes y a sus familias.
Respuesta a las necesidades actuales
Según ha explicado Lukas, el propósito es lograr “una fotografía lo más honesta posible de la realidad de la adolescencia en Hernani” para que el futuro gazteleku se consolide como espacio referencial para el mayor número posible de jóvenes. Una de las ideas que más se repite en las primeras aportaciones es que el servicio no puede funcionar como un recurso aislado.
En este sentido, el planteamiento de futuro pasa por convertir el gazteleku no solo en un punto de encuentro, sino en un espacio con intencionalidad educativa. “Si Hernani aspira a ser un pueblo educador, el gazteleku debe estar interconectado con el resto de agentes comunitarios”, ha asegurado el concejal del área.
Mientras se concreta el nuevo proyecto, el Consistorio ha anunciado el refuerzo de la oferta de ocio para adolescentes. Entre las novedades figura, por primera vez, una programación deportiva específica durante las vacaciones de primavera del mes de abril, como medida transitoria para ampliar alternativas de tiempo libre en el municipio