Gipuzkoa

El Faro de Higer abrirá sus puertas a la ciudadanía

Será rehabilitado para mostrar su legado, dando relevancia a la figura del farero
Imagen del Faro de Higer de Hondarribia / Unai Macias

El Faro de Higer para los hondarribiarras es más que un simple elemento utilizado para alumbrar el camino a los navegantes y pescadores que bordeaban Argorri, Errota Sein, Kapelaundi, Baltazar o Amuaitz. Pese a que lleva iluminando la costa desde 1881 y aún cumple esa función, el Ayuntamiento de Hondarribia ha llegado a un acuerdo con la Autoridad Portuaria de Pasaia para recuperar y revitalizar este espacio, y hacerlo accesible a la ciudadanía.

Este proyecto nace con el propósito de recuperar el patrimonio del lugar, haciendo de él una pieza clave del paisaje costero de Jaizkibel. De esta manera, se busca unir ese espacio marítimo, símbolo inequívoco de la personalidad de los hondarribiarras, con el patrimonio arqueológico e histórico de la ciudad.

Adecuar el espacio de la forma más fiel a la vida en el faro

La idea en esta rehabilitación es ser lo más fiel posible a cómo era vivir en este faro. Para ello se va a poner en valor la figura del farero, que desde 2015 ya no forma parte del lugar, pero sí su recuerdo, habiéndose encontrado cuadernos de aquellos que vivieron allí. Con la adecuación se va a mostrar cómo era habitar ese espacio en el día a día, manteniendo en la medida de lo posible la estructura de la vivienda.

En el interior se pueden encontrar habitaciones, cocina, baño, y maquinaria de la época de la reindustrialización de principios del Siglo XX, para que el faro pueda seguir funcionando si hubiera unos cortes de luz cada vez menos frecuentes. También, por cierto, se pueden ver trofeos de campeonatos de mus ganados por aquellos que se dedicaban a cuidar de estas instalaciones, donde en su día incluso hubo una huerta. Además, funcionaba como aerofaro, por ello la parte de arriba es transparente.

No se abrirá hasta mínimo el próximo año

Aunque se ha anunciado hoy, el acuerdo será firmado en junio. Sin embargo, no se abrirá al público, como mínimo, hasta el próximo año. Este proceso requiere de la redacción de un proyecto, avanzada según ha informado el alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, y después habrá que realizar obras antes de abrirlo y acondicionarlo. Un trabajo administrativo que requerirá entrar a concurso público, con su correspondiente licitación, que exige un plazo mínimo de tres meses, y la posterior adjudicación.

Este acuerdo tendrá una duración inicial de 30 años, aunque habrá opción de prorrogarla un lustro más. Al Consistorio le corresponderá durante este periodo ejecutar las obras, gestionar el espacio y cumplir las condiciones de la normativa portuaria estatal.

"Parte de nuestra identidad"

Igor Enparan a los pies del faro, ha agradecido a la Autoridad Portuaria de Pasaia su predisposición, mencionando que han sido “compañeros de viaje al darnos la oportunidad de abrir un espacio como este a los ciudadanos”, recalcando el valor patrimonial de este lugar para Hondarribia, hablando de él como “parte de nuestra identidad”, y añadiendo que “no se trata únicamente de rehabilitar un edificio, sino de recuperar una parte de nuestra historia y proyectarla hacia el futuro”.

La presidenta de la Autoridad Portuaria de Pasaia, Izaskun Goñi, ha señalado la voluntad de la entidad a “contribuir, a través de nuestras instalaciones, a mejorar la vida de nuestro entorno, colaborando con el resto de administraciones públicas”, algo que trasladó también al resto de faros de toda la costa guipuzcoana. Además, ha añadido que este acuerdo va a servir “para que no se pierda todo el conocimiento relacionado con el mar y la navegación. Son sitios especiales, y si hay una idea para hacer algo que pueda disfrutar la gente, son propuestas que en la administración valoramos positivamente. Estamos contentos de haber llevado este proyecto hacia adelante y de haber firmado este acuerdo. Es un día feliz”.

19/05/2026