Las bolsas constituyen uno de los sectores del mundo financiero que mejor ha aprendido las lecciones de las últimas crisis que se han desatado en la economía. Los mercados bursátiles se han rehecho de manera rápida de los contratiempos que supusieron la pandemia, la crisis de inflación y también los conflictos en Oriente Medio. El primer semestre del año se ha cerrado con una subida del 12,5% en el Ibex, que es incluso mayor -14%- si únicamente se toma el trimestre entre abril y junio. Las continuas alteraciones en el precio del petróleo por el cierre del Estrecho de Ormuz no han acabado sacudiendo al principal índice de la Bolsa española tal y como el acelerado ascenso del crudo en los primeros días del bloque hacía prever. De hecho, la estabilización del precio del petróleo ha insuflado nuevo optimismo de cara al segundo semestre del año.
El escenario general ha sido el de recogida de beneficios. No obstante, se percibe que esta tendencia ha sido más acusada dentro de las grandes compañías inscritas en el Ibex que en firmas de menor tamaño y cotización con presencia en el mercado continuo. Para las empresas de la CAV y Nafarroa que están adheridas a los distintos esquemas bursátiles, la evolución ha sido desigual y marcada, en cada caso, por las circunstancias particulares de su recorrido y de sus sectores económicos.
Las dos grandes referencias vascas en el Ibex -BBVA e Iberdrola- han vivido una primera mitad de año plácida y sin sobresaltos. Así, la entidad financiera ha crecido un 10% en en la primera mitad del año, con la acción en los 22,4% euros. En su junta ordinaria de accionistas celebrada el pasado mes de marzo en Bilbao, el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, destacó el beneficio que el banco alcanzó el pasado año, con una cifra récord de 10.500 millones de euros, un 4,5% más que en 2024. De esta forma, la entidad está repartiendo, a cuenta de estos resultados, un dividendo con un nuevo máximo histórico, de 0,92 euros por acción. El banco ha pasado página de la fallida OPA sobre el Sabadell y se centra en mantener su proceso de digitalización y su expansión en mercados como Brasil, México y Turquía.
Por su parte, Iberdrola -en el año en que celebra su 125 aniversario-, ha visto como sus títulos han crecido un 18% en los primeros seis meses del año, hasta rozar los 22 euros por acción. En su junta de accionistas del pasado mes de mayo, el presidente de la eléctrica, Ignacio Galán, señaló que la compañía prevé alcanzar un beneficio acumulado de más de 21.000 millones en el periodo 2026-2028, lo que permitirá elevar la retribución al accionista, destinando a dividendos “la cantidad récord de más de 15.000 millones de euros”. Galán recordó, asimismo, que el año pasado la compañía distribuyó alrededor de 450 millones de euros de dividendos entre los alrededor de 60.000 accionistas vascos.
Fuera del Ibex, la trayectoria de las empresas de ambos territorios comprende diversos matices. Sin duda, en este espectro las grandes noticias de lo que va de año las protagoniza la ingeniería de equipos eléctricos Arteche. El pasado 2 de febrero, dos meses después de que así lo decidieran los accionistas, la compañía que preside Alexander Artetxe debutó en el mercado continuo tras dar el salto desde el secundario. Arteche había cerrado su cotización en el mercado secundario con la acción en los 23,2 euros, un valor que se sitúa en el entorno de los 33 euros al término del primer semestre. Además, la compañía con sede en Mungia cerró, a finales de junio, una colocación acelerada de acciones por un importe de 100 millones de euros dirigida a inversores cualificados, lo que supone un aumento equivalente al 1,77% de su capital social. El pasado año, su beneficio ascendió a 26,14 millones de euros, de los cuales 22,64 millones se destinarán al pago de dividendos al accionista.
Otra empresa con buenas perspectivas de cara al futuro es CAF, dedicada al diseño y construcción de ferrocarriles, que también ha disfrutado de un buen semestre, con un crecimiento del valor de la acción de cerca del 7%. Esto deja actualmente el título en los 61,8 euros. La empresa abonó la semana pasada un dividendo de 1,521 euros brutos por título con cargo a los resultados de 2025, lo que representa un aumento del 14%. El pasado año, la compañía con sede en Beasain dio continuidad a la buena marcha de los últimos ejercicios, con unas ventas de 4.487 millones de euros, un 7% más que el año anterior, mientras el resultado neto atribuible alcanzó los 146 millones de euros (un 42% más). En el mismo sector de la construcción ferroviaria, Talgo sigue con su fase de reposicionamiento tras la entrada del consorcio de José Antonio Jainaga. Su acción está en los 2,6 euros tras retroceder algo más del 4%.
Sí se percibe más afectación, por diversos motivos, en el resto de firmas que operan en el mercado continuo, aunque en función del sector en el que trabajan. La situación de incertidumbre que vive la automoción europea está impactando en todo el conglomerado vasco. De esta manera, CIE Automotive ha visto como en la primera mitad de año sus acciones han caído alrededor de un 11%, con el valor actual en 26,3 euros. Además, su cotización también se ha visto afectada por el hecho de que en mayo a compañía india Mahindra traspasase su participación del 3,58% en la firma por casi 126 millones de euros. La compañía india entró en el fabricante vasco de componentes de automoción en el verano de 2013, cuando compró el 13,5% de la empresa. No obstante, a lo largo de los años ha ido vendiendo parte de sus acciones. En cualquier caso, la compañía abonó la semana pasada un dividendo complementario de 0,47 euros por acción con cargo a los resultados de 2025, en los que obtuvo unos beneficios de 336 millones de euros, el más alto de su historia. Ese dividendo se suma al dividendo de la misma cuantía abonado el pasado mes de enero. De este modo, el importe total de dividendos asciende a 112,62 millones de euros, sobre un beneficio empresarial de 134,05 millones y un resultado consolidado de 369,48 millones.
Por su parte, Gestamp también ha visto caer sus acciones alrededor de un 5% en lo que ha transcurrido de año, lo que deja el valor del título en los 2,8 euros. La caída del euro frente al dólar y la crisis de la industria europea del automóvil está perjudicando las exportaciones de Gestamp, que no obstante obtuvo un beneficio de 49,1 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 85,3% respecto a los 26,5 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la cifra de negocio de la compañía descendió un 5%, situándose en 2.833,6 millones, debido también a la caída de los volúmenes de producción en los mercados de Europa y Asia.
En lo que respecta al sector del acero, Tubacex aguanta el tipo y mantiene su acción prácticamente en el mismo valor que cuando comenzo el año, en el entorno de los 3,3 euros, tras una leve caída de alrededor del 0,3%. Los resultados del primer trimestre supusieron un beneficio neto de 1,3 millones, un 84% menos que en el mismo período del año anterior, en un escenario en el que la guerra de Irán ha afectado a su planta en Abu Dhabi. Por contra, la situación en Tubos Reunidos es mucho más grave, con la empresa en concurso de acreedores y un futuro incierto. De hecho, su cotización se halla suspendida desde el mes de mayo. Hasta ese momento, sus aciones habían caído más de un 50%.
En otros sectores, la farmacéutica Faes Farma ha visto como el valor de su acción ha caído en los seis primeros meses alrededor de un 12%, con un equivalente actual de 4,4 euros el título, en un período en el que ha consolidado importantes inversiones, como su nueva planta en Derio. Contrasta, no obstante, con la revalorización bursátil del 48% del pasado año, en una empresa que obtuvo un beneficio neto de 79,6 millones de euros, un 28,5% menos respecto a 2024. De su lado, la promotora inmobiliaria Neinor Homes tiene la acción en los 16,4 euros, tras caer cerca de un 6%, aunque la compra de su rival, Aedas Homes, garantiza su expansión.
Por su parte, la papelera Iberpapel ha descendido más de un 6% en su cotización en el mercado continuo, hasta dejar el valor de la acción en los 18,8 euros. El fabricante de vidrios Vidrala cuenta con la acción en 89,1 euros, después de una leve caída, hasta la semana pasada, del 1,7%. Por su parte, las desinversiones de la ingeniería tecnológica Dominion han hecho que el título bursátil haya caído más de un 11% en lo que va de año, hasta los 2,8 euros. En lo que respecta a las empresas navarras, Viscofan cotiza en los 55,1 euros la acción después de experimentar un aumento del 6,7% hasta la semana pasada, mientras que Azkoyen sigue en una línea de claro crecimiento: 60% de subida y la acción en 14,2 euros.