Mantenerse activo durante el invierno y las vacaciones de Navidad es fundamental para evitar que la inmovilidad total pase factura a nuestras articulaciones y metabolismo en el mes de enero. El frío, lejos de ser un impedimento, actúa como un aliado biológico que ayuda a quemar calorías y activar el organismo mediante paseos conscientes o ejercicios de fuerza breves. Pequeños hábitos, como realizar unos minutos de actividad antes de una comida copiosa, permiten gestionar mejor los niveles de azúcar y aseguran un descanso mucho más reparador. No se trata de realizar entrenamientos extenuantes, sino de integrar el movimiento natural en la rutina diaria para contrarrestar los excesos típicos de estas fechas festivas.
Para profundizar en estas pautas de bienestar, el experto en educación física Unitxer Zenon nos ha dado las claves del mantenimiento invernal en ONDA VASCA y ha explicado por qué debemos huir de la mentalidad de "todo o nada" y ha detallado cómo el ejercicio al aire libre mejora el ánimo y los niveles de vitamina D de sus alumnos incluso en días nublados. Además, ha destacado que bastan unos pocos minutos de fuerza en casa.