La última convocatoria de Portugal despejó cualquier incógnita sobre el futuro de Cristiano Ronaldo con su selección. Después de que el combinado luso cayera en los octavos de final de la pasada Copa del Mundo ante España, el seleccionador Jorge Jesus inició una nueva etapa en el banquillo. En su primera elección, aparecía la leyenda del fútbol portugués pese a sus 41 años.
La prensa plantó entonces el micrófono ante Ronaldo, que venía de ofrecer un discreto Mundial con tres goles en su haber y que ofreció un discurso inequívoco sobre su disposición a aceptar cualquier rol para el que fuera requerido por el técnico que sustituyó a Roberto Martínez, un tipo con fe ciega en Cristiano. “Estoy aquí para ayudar, juegue o no. Soy uno más. Siempre ha sido así y seguirá siéndolo”, aseguró. Y añadió: “Haré lo que el seleccionador me pida: jugar, entrar o incluso no jugar. El honor de representar a Portugal es mayor que cualquier otra cosa”. El astro luso, que presenta el récord mundial de 146 goles, se relegaba a sí mismo a un segundo plano en el ámbito del contexto internacional. Paz y gloria, por lo tanto.
El origen de la tensión
En la segunda puesta en escena de Jorge Jesus, sin embargo, estalló la polémica. Portugal se enfrentaba a Noruega tres días después de estrenar la Nations League con victoria ante Gales (1-0), en la que Ronaldo compareció durante 66 minutos sin gol. El seleccionador luso anticipó en la previa que el delantero comenzaría en el banquillo pero le transmitió que gozaría de minutos. El encuentro se resolvió con triunfo por 1-2, pero sin Ronaldo sobre el césped. No jugó. Jorge Jesus había encontrado soluciones ofensivas con Gonçalo Ramos y Joao Félix, autores de los tantos.
Tras el pitido final, Ronaldo, que había vestido la camiseta portuguesa en 234 ocasiones, enfiló el pasillo de vestuarios en solitario, sin participar junto al resto de sus compañeros en el agradecimiento a los aficionados. Era la primera vez desde 2008 que estaba convocado con Portugal para un partido oficial y no saltaba al terreno de juego.
El gesto no pasó inadvertido. Los medios quisieron conocer lo que sucedía. Jorge Jesus explicó sus decisiones. “Antes del partido le dije: ‘No vas a salir de inicio, pero durante el partido voy a meterte’. Pero el fútbol es esto, el fútbol te dicta cosas y, en este caso, no creía que necesitase hacer un cambio en el delantero”, relató el seleccionador portugués, presto a apagar incendios acerca de una relación que ya se dio en el Al-Nassr, donde ambos coincidieron la pasada temporada. Además, Ronaldo conquistó la liga, su primer título en Arabia Saudí, bajó la dirección del técnico de 72 años.
Jesus añadió que los hechos no significaban que Ronaldo hubiera dejado de contar para él. Al contrario, dejó abierta la posibilidad de que fuese titular mañana, en la siguiente cita de la Nations League: “No quiere decir que no pueda ser ahora la primera opción en el partido contra Dinamarca”.
Ronaldo abandona el campo sin saludar a los aficionados portugueses.
El papel de Cristiano Ronaldo
Pero el técnico también tuvo que manifestarse sobre la reacción del jugador de Madeira. “Tengo que hablar con él, como es lógico. La selección es de todos nosotros y no puedo responder concretamente sobre lo que piensa. Solo después de hablar con él lo sabré”, declaró. Se acababa de desatar el primer gran conflicto de la nueva era en el banquillo portugués. Jorge Jesus deberá responder con hechos y no con palabras a la pregunta de cuál será exactamente el papel de Cristiano Ronaldo en la Portugal que pretende construir.
En este punto cabe recordar que Jorge Jesus decidió no casarse con nadie del vestuario. “Cristiano es un jugador como todos los demás: si rinde, juega; si no rinde, no juega. Así es como lo hago con todos y no es por ser él”, advirtió al líder del equipo en el momento de su llegada al banquillo. Aunque también reconoció el peso de la figura: “¿Cris tiene un estatus diferente? Lo tiene. La carrera de él es diferente: tiene cinco, cinco Balones de Oro”. Aunque seguido retomó su política: “¿Eso influye en mis decisiones? No, no influye para nada, cero. Pero que es diferente a los demás, sí”. Ronaldo, por su parte, aludió al nuevo seleccionador como “una elección perfecta; aporta un ambiente diferente, ideas y un lenguaje distintos”.
Ausencia en el entrenamiento
Tras el partido del domingo en Oslo, el martes Ronaldo tampoco participó en el trabajo colectivo. Saltó al césped del estadio del Eleda Stadion, hogar del Malmö, pero tras mantener una charla con Jorge Jesus abandonó el entrenamiento y el recinto deportivo. La Federación Portuguesa explicó que el delantero había realizado una sesión específica en el gimnasio del hotel porque las instalaciones del Malmö no disponían del equipamiento necesario para completar el programa individual diseñado para él. No se hizo referencia alguna a una posible lesión.
La secuencia de acontecimientos disparó la especulaciones. La prensa portuguesa se refiere a la ausencia en el entrenamiento como el último capítulo del caso Ronaldo. La RTP, la radiotelevisión pública estatal, informó de que la conversación entre seleccionador y futbolista no sirvió inicialmente para resolver un desencuentro. Entonces entró en escena el presidente de la Federación Portuguesa, Pedro Proença, que modificó su agenda, lo que evidencia el clima de tensión. El máximo responsable del fútbol portugués tenía previsto acudir a Azores para presenciar el partido de la selección sub’21 contra Gibraltar, pero, según A Bola, decidió viajar el martes por la noche a Copenhague para tomar parte en la gestión de una situación que amenaza con convertirse en un problema mayor.
Apuntar en este sentido que Jorge Jesus no solo prescindió de Ronaldo para el duelo con Noruega. También dejó sin minutos a Bruno Fernandes y Bernardo Silva saltó al campo en el minuto 87. Es decir, prescindió de los tres jugadores con más peso internacional del vestuario. El seleccionador, por lo tanto, ya ha demostrado que no está dispuesto a mantener intactas las jerarquías del pasado.
El partido que ejercerá de tensiómetro
Portugal llega a la cita de este jueves ante Dinamarca en una situación idílica, con seis puntos de seis posibles en su casillero. Pero las miradas estarán puestas en las decisiones y las reacciones de los protagonistas. Si Ronaldo vuelve al once inicial la polémica podría haber sido pasajera, a la espera de nuevos acontecimientos. Pero si el astro luso vuelve a quedarse fuera del equipo titular, el caso habrá adquirido otra dimensión.
Durante casi dos décadas Portugal se construyó alrededor de Cristiano Ronaldo, con independencia de quién estuviera en el banquillo. Pero ahora Jorge Jesus debe cimentar una nueva selección con Cristiano Ronaldo integrado. Y pese a que la diferencia no parezca grande, lo cierto es que puede ser un gran problema a estas alturas del guion, cuando la leyenda de Cristiano está más cerca de apagarse, cuando la mente no se ve acompañada por las piernas, y llegará un momento en el que alguien tendrá que asumir la responsabilidad de enterrar al futbolista. Puede que ese sea Jorge Jesus.