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El Gobierno español ha aclarado este viernes que el catalán o el euskera no serán necesarios para acceder a la regularización extraordinaria de migrantes que prepara y prevé beneficiar a más de medio millón de personas, aunque sí incluye el conocimiento de las "lenguas oficiales" en renovaciones posteriores en determinadas circunstancias.
"En ningún caso incluyen la obligatoriedad de conocer ninguna lengua oficial para recibir la autorización inicial de residencia y trabajo", enfatizan.
En casos excepcionales, si el migrante no puede solicitar una modificación de su autorización inicial, podrá prorrogarla siempre y cuando se acredite estar en búsqueda activa de empleo o se aporte un informe de esfuerzo de integración emitido por los órganos competentes de la Comunidad Autónoma de residencia, que puede incluir el aprendizaje de las lenguas oficiales.
Estos requisitos no serán necesarios si el migrante tiene una enfermedad grave, discapacidad o la edad de jubilación.
Tramitación del Real Decreto y participación de ERC
El Ejecutivo sacó a audiencia pública un primer texto tras pactar la regularización extraordinaria con Podemos. El texto recibió 350 consultas y aportaciones y debe ser dictaminado por el Consejo de Estado y el Fondo para la Integración Social de los Inmigrantes (FISI) antes de su aprobación por el Consejo de Ministros.
ERC adelantó que había conseguido que se incluyera el conocimiento y uso del catalán, así como otras lenguas oficiales, como uno de los supuestos válidos para acreditar el arraigo. Esto permitirá que el aprendizaje y acreditación del catalán sean reconocidos en la revisión posterior a la autorización por regularización extraordinaria, incorporando dimensión social y comunitaria en el arraigo.
Peticiones de gobiernos autonómicos y requisitos adicionales
Los gobiernos catalán y vasco habían pedido que catalán y euskera se consideren un requisito en la renovación de permisos de residencia, presentando alegaciones al borrador del Real Decreto. La Generalitat catalana propuso que los migrantes tengan un año para iniciarse en el aprendizaje de las lenguas oficiales de las comunidades y que cada autonomía determine cómo acredita los conocimientos.
El Gobierno Vasco solicitó que se tenga en cuenta el euskera en la renovación de residencia para mejorar la integración y cohesión social.
Además, el borrador establece que se comprobará mediante informe policial que los solicitantes no representan amenaza para el orden público, seguridad o salud pública. También se regula la revisión de antecedentes penales y la autorización provisional para residir y trabajar desde la presentación de la solicitud, incluyendo a menores o personas dependientes de la unidad familiar. Las solicitudes podrán presentarse hasta el 30 de junio de 2026.