Todos los comercios intentan sacar el máximo rendimiento a sus productos. Mientras que algunos apuestan por vender marcas de alto nivel, hay otros que, ante esa desventaja, tiran de ingenio para atraer a los clientes. Eso mismo es lo que han debido de pensar en el puesto de un mercadillo, que ha triunfado en las redes sociales gracias a los ocurrentes nombres de sus marcas.
Imaginación al poder
El contenido, publicado por el perfil de X conocido como @MastersOfNaming ya acumula más de 8.000 visitas o reproducciones. Se trata de un hecho que se ha convertido en viral por una imagen que vende nombres falsos de marcas de primera gama.
Como si de productos de imitación fueran, se puede ver el cartel de un puesto de un mercado al aire libre en el que se pueden leer los siguientes nombres: ‘Borsos Padra, Lluis Butrion, Barciliaga, Mesigual, Burriberry’.
Por lo que se puede intuir, son unas supuestas alternativas de firmas de nivel como Prada, Louis Vuitton, Balenciaga, Desigual y Burberry. Y, para más inri, el producto que se comercializa no son bolsos, sino ‘borsos’.
Las redes estallan de risa
Este cartel ha despertado la atención de muchos internautas en las redes sociales, que no han dudado en comentar lo disparatados que han sido los nombres que este negocio ha escogido para vender sus artículos.
“¿No tienen de Bimbay o de Bimailola?”, “Y merchandaisin de ferarri”, “Top 5 gitanades”, han sido algunos, en donde se puede apreciar la creatividad de los también usuarios para valorar este curioso suceso.
Varias personas en un mercadillo ajeno a esta noticia
No todo está permitido
En lo que a la ley estatal se refiere, el uso de nombres falsos o de réplicas de marcas de lujo para vender productos está prohibido y constituye una actividad ilegal con consecuencias civiles y penales.
La principal norma que regula esta materia es la Ley de Marcas, la cual protege el derecho de exclusiva de las firmas de lujo sobre sus nombres, logotipos y diseños. Por lo tanto, comercializar réplicas o imitaciones vulnera los derechos de propiedad industrial.
Asimismo, la Ley de Competencia Desleal prohíbe cualquier conducta que provoque confusión en los consumidores o suponga un aprovechamiento indebido de la reputación ajena.
En el ámbito penal, el Código Penal castiga estas conductas en su artículo 274. Es decir, fabricar, importar, distribuir o vender productos que incorporen una marca registrada falsificada, a sabiendas y con fines comerciales, es un delito contra la propiedad industrial.