Practicar deporte de forma regular es uno de los hábitos más importantes para cuidar la salud y reducir el riesgo de numerosas enfermedades.
Más allá de ayudar a mantener un peso saludable, la actividad física beneficia al corazón, al cerebro, a los huesos y a otros órganos esenciales para el funcionamiento del organismo.
Así lo recuerda el cardiólogo José Abellán, que ha compartido en Instagram un mensaje sobre la importancia del ejercicio físico y sus efectos en la salud.
"Si no quieres acabar aquí, te cuento el secreto", comienza el especialista en referencia a un quirófano. A continuación, muestra en imágenes cuál es ese secreto mientras realiza diferentes ejercicios: mantenerse activo y convertir el movimiento en una parte habitual de la rutina.
Mujer realiza ejercicios con pesas.
Los beneficios del deporte para la salud
El cardiólogo destaca el alcance de la actividad física en la prevención de enfermedades. "El ejercicio físico disminuye el riesgo de más de 225 enfermedades. Es vital para tu corazón, cerebro, colesterol, huesos, pulmones, microbiota, páncreas, riñón, hígado, articulaciones, tensión...", explica.
La práctica regular de ejercicio se relaciona con un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, así como determinados tipos de cáncer. También contribuye a mejorar la capacidad cardiorrespiratoria, mantener la fuerza muscular y favorecer la salud ósea.
Según señala, la actividad física también puede ayudar a mejorar el sueño, el estado de ánimo y los niveles de energía, además de facilitar las tareas cotidianas. Por eso, incorporar el movimiento a la rutina puede repercutir positivamente en la calidad de vida a corto y largo plazo.
"Realizar actividad física se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2, muchos tipos de cáncer y hasta a parada cardiaca. También mejora tu sueño, tu estado de ánimo, tu energía y la capacidad que tienes para afrontar tu día a día", añade Abellán.
Cómo empezar a hacer ejercicio
Uno de los mensajes principales del cardiólogo es que no hace falta entrenar durante horas para comenzar a beneficiarse del movimiento. La clave está en adaptar la actividad física a las posibilidades de cada persona y mantener la constancia.
"No tienes que empezar entrenando una hora al día ni correr una maratón. Si ahora mismo partes de poco, ¡o de cero!, empieza con algo que de verdad puedas repetir: caminar 10–15 minutos, escoger las escaleras en lugar del ascensor, hacer una sesión de fuerza sencilla, bailar o recuperar ese deporte que abandonaste", recomienda.