El calor, insoportable, está asfixiando al Tour, atrapado de lleno en una ola de calor extremo que no afloja. Por eso, la etapa se recortó en 30 kilómetros. La solución, de urgencia, fue apenas un cuidado paliativo para los organismos de los ciclistas, absolutamente llevados al límite.
El hielo, el agua fría, los baños en agua a bajas temperaturas y la crioterapia tratan de aminorar esa sensación de sofoco y piel caliente. Sucede que eso no alcanza como solución global para un problema que se antoja estructural, sobre todo en los meses más calurosos del año.
El Tour, que se diputa en julio, y la Vuelta, que se celebra entre las semanas finales de agosto y la primera de septiembre quedan muy expuestas al intenso calor, cada vez más presente debido al cambio climático y al calentamiento global del planeta.
Frente a esa realidad, con el objetivo de dar con una salida consensuada el próximo curso, el Sindicato de Ciclistas Profesionales (CPA) pidió revisar los horarios de las etapas en los meses veraniegos.
Olas de calor extremo
“Frente a la frecuencia creciente de olas de calor extremo, el CPA reafirma que las horas de salida de las carreteras estivales deben adaptarse con el fin de proteger la salud de los atletas”, señaló el sindicato en un comunicado. Desde la asociación invitaron a mantener negociaciones “con todas las partes implicadas a partir de este invierno para encontrar una solución antes de la temporada 2027”.
“Los corredores siguen estando plenamente implicados para ofrecer el mejor espectáculo posible, pero eso debe ir acompañado de una adaptación a las realidades climáticas a las que se enfrentan”, agregó el CPA.
El sindicato consideró “responsable” la decisión de los organizadores, en concertación con las autoridades, de recortar la etapa, que discurre por el departamento de la Corrèze, uno de los 37 declarados en vigilancia roja por las altas temperatura.
Cambiar el calendario
“Es algo de lo que tenemos que hablar. Si yo pudiera cambiar cosas cambiaría el calendario y no pondría carreras en julio en lugares calurosos. Pero hay que estudiarlo, yo no puedo hacer gran cosa”, analizó Tadej Pogacar, el líder del Tour, sobre un problema con muchas aristas debido a las audiencias televisivas, más importantes las horas a las que se corre tradicionalmente, o la propia asistencia de público a las carreteras.
Eso debe conjugar con el cuidado de la salud de los ciclistas, lo más importante. Sobre la propuesta de que las etapas empiecen más temprano, Pogacar afirmó que no es partidario: “No cambia nada porque estaríamos en meta en el momento más caluroso del día. Hoy hacía más calor a la salida que a la llegada. Y si además nos tenemos que levantar a las 5 de la mañana, no me parece ideal”, comentó. El debate de cómo combatir el calor está sobre la mesa. La solución aún no.