Por fin. Después de tres días de calor extremo con temperaturas superando los 40ºC, las primeras horas del jueves nos están dejando cierto alivio y un descenso de las temperaturas tras una nueva noche tropical en la que conciliar el sueño ha sido prácticamente imposible.
La previsión es que siga haciendo calor pero de forma más moderada. En el interior, los termómetros aún podrán superar los 35 ºC, mientras que en la costa se rebasarán los 30 ºC durante las horas centrales del día. A partir de ese momento, la entrada del viento del noroeste, que comenzará en Bizkaia, provocará un refresco notable del ambiente, un alivio que se extenderá hacia el interior durante la tarde.
No solo eso sino que en la segunda mitad del día llegarán las tormentas localmente intensas, que podrían ir acompañadas de granizo y rachas fuertes de viento.
Ahora bien, el calor no sigue acompañando y se mantiene la alerta naranja por temperaturas persistentes con entre 32ºC en la costa y 35ºC en el interior como detalla Euskalmet.
Temperaturas récord
Y que mejor que darse un buen chapuzón cuando hace tanto calor. El agua puede ser nuestro mejor aliado si bien no esperen agua fría en el Cantábrico, más bien templada. Aunque en junio, normalmente, el agua del mar roza los 18 grados, la medición realizada este miércoles por el Aquarium de San Sebastián ha demostrado que el agua del Cantábrico está a 25,2 grados, más caliente que nunca.
Pronóstico para el viernes
El calor va a tardar en abandonarnos del todo. El viernes será una jornada soleada en líneas generales. Las nubes estarán más presentes de madrugada, pero el resto del día predominarán los cielos poco nubosos, con algunas nubes bajas pasajeras en la costa. Las temperaturas podrán bajar ligeramente, pero todavía de máximas se situarán por encima de los 30 °C, salvo en puntos de costa.
Durante la tarde, los vientos de componente norte irán penetrando hacia el interior reemplazando a los vientos de componente sur que seguirán presentes, sin embargo, al sur de Navarra.