La temporada del Athletic, desde luego, no está siendo la esperada. La situación en liga y la dura eliminación de la Champions tras la derrota frente al Sporting CP en San Mamés han instalado el pesimismo en Bilbao en las últimas semanas. Por ello, el partido de ayer frente al Valencia se afrontaba como la última bala de ilusión del curso. Una agónica victoria, gracias al gol de Iñaki Williams, sitúa a los rojiblancos en su sexta final de las últimas siete ediciones de Copa.
Un único borrón en siete años
Fue la pasada temporada cuando el Athletic cayó eliminado en los octavos de final frente a Osasuna por 2-3 en San Mamés. Como equipo de Supercopa, los rojiblancos tan solo habían superado una eliminatoria previamente, ante la UD Logroñés en Las Gaunas, y no sin sufrir. Fueron los once metros los que decidieron el encuentro tras el empate a cero al término de los 120 minutos. El penalti convertido por Unai Gómez resultó decisivo.
Todos recordamos la temporada 2023/24 con un gran cariño. El Athletic volvió a proclamarse campeón de Copa 40 años después tras aquella sufrida tanda de penaltis en la Cartuja ante el Mallorca. Las semifinales fueron ante el Atlético de Madrid. El 0-1 en el Metropolitano, gracias a un gol de penalti de Álex Berenguer, acercó enormemente a los leones a la final. Tocaba cerrarlo en la vuelta y así fue, con una gran victoria por 3-0 que clasificó al Athletic a la gran final.
La temporada 2022/23 fue la primera temporada de Ernesto Valverde en su regreso al banquillo de San Mamés. Una gran victoria en Mestalla ante el Valencia situó a los rojiblancos en las semifinales. El sorteo parecía benévolo, con el emparejamiento ante Osasuna y la vuelta en San Mamés. Osasuna venció en la ida con un gol de Abde, dejando todo abierto para la vuelta en Bilbao. El Athletic logró adelantarse en el marcador en el primer tiempo, pero el segundo tanto se resistió, con recordados fallos de Nico Williams. Ya en la prórroga, Pablo Ibáñez, con un gran gol, silenció la Catedral y clasificó a los rojillos para una final que acabarían perdiendo frente al Real Madrid.
Espíritu copero
Si algo definió, para bien o para mal, el paso de Marcelino por el club fueron los duelos coperos. Y en su última temporada en el club no fue diferente. Después de eliminar al FC Barcelona en la prórroga por 3-2 en una noche mágica de San Mamés, tocó el Real Madrid en cuartos de final. Un reto mayúsculo que volvió a superarse gracias al gol de Berenguer en el minuto 89, que desató la locura en Bilbao. Tras semejantes victorias, parecía que nada podía parar al Athletic en aquella edición copera. Pero el Valencia tras un buen encuentro de San Mamés en la ida y un valioso empate a uno, finiquitó la eliminatoria en la vuelta con el gol de Guedes.
La temporada 2020/21 siempre será recordada por la pandemia y la imposibilidad de que los aficionados pudieran asistir a los estadios. Aun así, el fútbol continuó. Tocaba viajar a Sevilla para enfrentarse al Real Betis en los cuartos. Juanmi adelantó a los verdiblancos en los instantes finales, pero un gran remate de Raúl García en el 90 igualó la eliminatoria. Finalmente se decidió en los penaltis y una vez más, se pasó de eliminatoria. El Levante fue el rival en aquellas semifinales. La ida dejó un mal resultado para los intereses rojiblancos, un empate a uno que complicaba la clasificación a la final. La vuelta se marchó a la prórroga tras el empate a uno en los 90 minutos y esta vez, Álex Berenguer se vistió de héroe en el minuto 112 situando de nuevo a los leones en una nueva final copera. La final se acabaría perdiendo ante el FC Barcelona en una noche para el olvido.
La sexta en las últimas siete temporadas se disputó ante el Granada. Victoria en los cuartos de final para el recuerdo ante el FC Barcelona en San Mamés con el gol en propia de Sergio Busquets. El triunfo por la mínima de los leones en la ida de las semifinales por 1-0 dejó abierta la eliminatoria para la vuelta. Más abierta aún quedo cuando Germán puso el 2-0 en el marcador, lo que dejaba al Athletic eliminado. Yuri Berchiche tuvo que aparecer al rescate con un gran zurdazo que colocaba el 2-1 y, gracias a que aún se mantenía la norma del gol doble en las eliminatorias, significó la clasificación a la final.