El 45,1 % de la población en edad de trabajar en el Estado español ya utiliza herramientas de inteligencia artificial generativa, una cifra que sitúa a esta economía como la sexta con mayor nivel de adopción a escala global. Durante el segundo trimestre de 2026, el uso de esta tecnología experimentó un repunte frente al 44,2 % registrado a principios de año, lo que permite superar con holgura a potencias como el Reino Unido (43,7 %), los Países Bajos (43,5 %), Estados Unidos (33 %) o Alemania (32,3 %), según revela el informe Global AI Diffusion elaborado por Microsoft.
La tabla internacional sigue liderada con autoridad por los Emiratos Árabes Unidos (73,3 %) y Singapur (64,3 %), seguidos de cerca por Irlanda, Francia y Noruega. A nivel planetario, el manejo de estas tecnologías creció un punto de media hasta el 18,8 %. En este escenario de avance generalizado sobresalieron los acelerones de Corea del Sur, con la mayor subida absoluta (3,5 puntos); Japón, destacado en crecimiento relativo; y Arabia Saudí, que escaló cinco puestos en la clasificación.
¿Cómo se sacan los datos?
Para interpretar correctamente ese 45,1 % de adopción dentro del Estado español, resulta fundamental comprender la metodología empleada. Microsoft no extrae estos porcentajes a través de encuestas directas preguntando a los ciudadanos por su uso de aplicaciones como Copilot o ChatGPT.
Sus cálculos nacen de datos agregados y anonimizados extraídos de su propia telemetría. A partir de esa base, la corporación realiza una estimación estadística cruzando variables complejas, como la penetración real de internet en cada territorio o la cuota de mercado de los diferentes dispositivos.
La propia multinacional admite que su medición es conservadora. “Ningún indicador es perfecto y este no es una excepción”, justifican en el documento, reconociendo que muchas plataformas recientes quedan fuera de su radar.
En próximas ediciones prevén ampliar el catálogo de herramientas monitorizadas, lo que previsiblemente elevará las cifras a nivel global y compensará el sesgo que sufren mercados como China, donde se ignoran soluciones locales que arrastran a millones de usuarios.