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EE.UU. y Canadá fracasan en su último intento de evitar los aranceles

El primer ministro canadiense, Mark Carney, desafía a Trump y promete responder "dólar por dólar" a los gravámenes
Donald Trump recibe a Mark Carney en la Casa Blanca. / EFE

Estados Unidos y Canadá volvieron a quedarse este sábado a las puertas de un acuerdo comercial. Los equipos negociadores de ambos países no lograron cerrar un acuerdo, después de varias semanas de conversaciones y de un último intento a contrarreloj para evitar la entrada en vigor de los nuevos aranceles del 50 % -- sobre unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses-- impulsados por el presidente estadounidense, Donald Trump.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, no tardó en señalar a Canadá como responsable del fracaso. Aseguró que Ottawa rechazó cerrar el acuerdo en los términos que, siempre según su versión, habían quedado pactados a comienzos de semana.

Greer defendió que la Administración de Trump había ofrecido al Gobierno canadiense “el mejor trato posible entre los principales exportadores a nuestro mercado”. Sin embargo, el representante estadounidense aseguró que las nuevas exigencias planteadas por Canadá y el incumplimiento de otros compromisos "han trastocado el acuerdo cuidadosamente establecido".

Este fracaso en la particular guerra arancelaria de los dos principales socios comerciales de Norteamérica fue bastante inesperado, ya que el pasado viernes comenzó con un tono bastante más optimista entre ambas partes. El propio Trump había asegurado horas antes de conocerse la noticia que las negociaciones avanzaban y que el acuerdo estaba cerca. “Solo hago buenos acuerdos. Acuerdos mucho mejores para Estados Unidos, tanto con Canadá como con México”, declaró ante la prensa.

La Casa Blanca había concedido incluso tres días adicionales a los negociadores para intentar cerrar el pacto. La entrada en vigor de los nuevos aranceles estaba prevista inicialmente para el jueves, pero el presidente estadounidense decidió aplazarla después de que ambos equipos aseguraran haber avanzado en algunos de los asuntos más delicados.

Carney tomará represalias

Desde Ottawa, el primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió este sábado al fracaso de las negociaciones asegurando que su país impondrá nuevos aranceles a Estados Unidos. Estas represalias entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre y equipararán "dólar por dólar" los nuevos gravámenes impuestos por Washington.

En un discurso televisado, Carney detalló que las medidas canadienses afectarán a sectores como el acero, los productos lácteos, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola, la pasta y el papel y la electrónica. Pero el primer ministro dejó entrever que podría recurrir a un recurso mucho más sensible para la economía estadounidense: sus exportaciones energéticas. "Canadá impulsa el crecimiento estadounidense, suministrando el 99 % de sus importaciones de gas natural, el 85 % de sus importaciones de electricidad y el 60 % de sus importaciones de petróleo crudo. No creo que quieran que dejemos de enviarles toda esa energía", advirtió.

Con gesto serio, Carney acusó a Washington de utilizar los aranceles para perjudicar y dividir a la sociedad canadiense. "Son un error de cálculo", señaló antes de añadir que también "son un nuevo ataque a Canadá. Y eres atacado cuando hay una guerra. No fue nuestra elección".

Frente a la guerra comercial iniciada por Trump, reivindicó la fortaleza de su país. "Somos ahora más fuertes que cuando EE.UU. empezó esta guerra comercial. Estamos unidos, más decididos, más ambiciosos. Con la posición fiscal más sólida del G7 y una economía resiliente, Canadá cuenta con todos los recursos que necesitamos para cambiar de rumbo y prosperar", declaró.

El primer ministro explicó que las negociaciones con Washington habían avanzado, pero que el acuerdo se torció en las últimas horas antes de que expirara el plazo. Según Carney, Estados Unidos introdujo en ese momento nuevas condiciones que eran "inaceptables". Entre ellas citó las exigencias relacionadas con el automóvil, que hacían "que con el paso del tiempo, su producción no fuera económicamente viable" en Canadá, además de "los esfuerzos de última hora para restringir la capacidad Canadá de alcanzar a otros acuerdos comerciales".

23/08/2026