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Estados Unidos e Irán se enzarzaron este miércoles en un intercambio de ataques que volvió a convertir al estrecho de Ormuz en escenario central del conflicto. Washington aseguró haber destruido cinco petroleros iraníes, mientras que Teherán afirmó haber atacado en respuesta buques estadounidenses y otros barcos en la estratégica vía marítima. Entre medias, Reino denunció que varios mercantes quedaron inoperativos tras recibir disparos.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció en la madrugada de este miércoles la destrucción de cinco petroleros iraníes como represalia por los ataques que, según su versión, la Guardia Revolucionaria había lanzado contra un buque de guerra estadounidense con misiles balísticos.
"Las fuerzas del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) han destruido cinco petroleros iraníes este 8 de septiembre, después de que la Guardia Revolucionaria Islámica atacara en dos ocasiones durante los últimos dos días a un buque de guerra de la Armada de Estados Unidos con misiles balísticos", señaló el organismo.
Washington sostuvo que el buque estadounidense logró "esquivar con éxito" los ataques y que "continuó patrullando las aguas de la región", sin que "ningún miembro del personal estadounidense resultara herido".
Los petroleros identificados por Washington son el M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco, atacados en el golfo de Omán, y el M/T Derya, alcanzado cerca de la isla de Jark, uno de los principales centros de la industria petrolera iraní.
Para Estados Unidos, las embarcaciones no eran simples petroleros. El mando central sostiene que todos ellos formaban parte de una "red clandestina valorada en millones de dólares" utilizada para financiar a la Guardia Revolucionaria y a sus "aliados regionales".
Irán lanza su ofensiva
La respuesta iraní no tardó en llegar. La Guardia Revolucionaria afirmó horas después que sus fuerzas habían atacado dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones en aguas del estrecho de Ormuz, además de una base militar de EE.UU. en Jordania.
Según un comunicado recogido por la agencia Tasnim, vinculada al cuerpo militar, los ataques se produjeron "en respuesta a la agresión y las acciones hostiles del ejército terrorista estadounidense contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico".
La Guardia no proporcionó información detallada sobre los buques afectados, pero aseguró hacer causado “importantes daños” y quiso dejar claro quién considera que manda en el estrecho: "Ormuz permanece bajo la vigilancia y gestión" de su Fuerza Naval.
Desde Washington negaron, sin embargo, que la ofensiva iraní haya alcanzado a sus destructores. "La Guardia Revolucionaria de Irán afirma que alcanzó dos destructores de la Armada estadounidense que operan en Oriente Próximo. Esto es totalmente falso", aseguró poco después el CENTCOM en otro comunicado. "Todos los ataques de la Guardia Revolucionaria fracasaron", añadió.
La escalada alcanza a la navegación comercial
Mientras tanto, el centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO) confirmó que varios buques mercantes situados en el norte del golfo Pérsico y el golfo de Omán habían sido atacados durante la madrugada.
La organización, vinculada a la Armada británica, señaló que había recibido información sobre varios barcos que "fueron objeto de disparos que los dejaron inoperativos". Hasta el momento no había podido confirmar si los incidentes habían provocado víctimas o daños medioambientales.
"Las autoridades están al corriente de la situación y se están llevando a cabo las investigaciones pertinentes", indicó UKMTO, que recomendó a los navegantes mantenerse atentos a las últimas informaciones de seguridad y a la evolución de las operaciones militares.