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EE.UU. lanza un ultimátum a Irán y se prepara para retomar ataques a gran escala

El Pentágono advierte de bombardeos a infraestructuras clave si fracasan las negociaciones antes del fin del alto el fuego
Pete Hegseth. / EP

El Gobierno de EE.UU., a través de sus máximos responsables de defensa, ha lanzado este jueves una advertencia definitiva: las Fuerzas Armadas están preparadas para reanudar de inmediato los ataques a gran escala contra Irán si el régimen no accede a un acuerdo de paz antes de que expire el actual cese el fuego temporal.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth, en una comparecencia desde el Pentágono, dejó claro que la pausa operativa no es sinónimo de distensión. Según el alto funcionario, las tropas estadounidenses mantienen una "posición óptima" y un "bloqueo férreo" en el estratégico estrecho de Ormuz, con una clara intención de presionar al nuevo gobierno iraní para que tome una decisión que evite el reinicio de las hostilidades.

Ultimátum sobre la infraestructura iraní

Hegseth subrayó que el bloqueo actual a los puertos iraníes es, a su juicio, "la opción más diplomática" de la que disponen para ejercer presión. Sin embargo, advirtió de que, si las negociaciones fracasan, la respuesta militar será devastadora.

"Si Irán toma una mala decisión, entonces se enfrentará a un bloqueo y a bombas cayendo sobre su infraestructura, su sistema eléctrico y energético", sentenció el secretario de Guerra. Asimismo, Hegseth insistió en que los movimientos militares iraníes están bajo vigilancia constante: "Sabemos qué recursos militares están moviendo y adónde los están moviendo".

Esta postura fue respaldada por el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quien aseguró que el mando norteamericano permanece "listo para reanudar operaciones de combate importantes en cualquier momento". Por su parte, el jefe del Comando Central (CENTCOM), Brad Cooper, reveló que las fuerzas estadounidenses están utilizando este tiempo de alto el fuego para "rearmarse, renovar equipamiento y ajustar tácticas".

El bloqueo marítimo, más allá de Ormuz

Además, el despliegue militar no se limita únicamente al estrecho de Ormuz. El Pentágono ha aclarado que la operación es un bloqueo total de las costas y puertos de Irán, extendiéndose incluso a aguas internacionales y otras áreas de responsabilidad como el océano Pacífico. El objetivo principal es la denominada "flota oscura" que transporta crudo iraní.

Dan Caine detalló la magnitud de la operación, en la que más de 10.000 marineros, infantes de marina y aviadores, están apoyados por una docena de buques y decenas de aeronaves. Así, sobre las reglas de enfrentamiento, Caine aseguró que "los buques que transiten hacia o desde puertos iraníes serán abordados para su interdicción e incautación: den la vuelta o prepárense para ser abordados".

El mando militar advirtió de que se empleará una "fuerza gradual" que incluye desde disparos de advertencia hasta el abordaje y toma de control de las embarcaciones que intenten violar el cerco. Hasta el momento, según datos del CENTCOM, 13 barcos han decidido dar la vuelta ante la presencia estadounidense. Estas acciones ya tienen precedentes cercanos; a mediados de marzo, este organismo informó que el destructor USS Spruance interceptó y redirigió con éxito un buque de carga con bandera iraní que intentaba evadir el bloqueo tras salir del puerto de Bandar Abbás.

Negociaciones en el horizonte

Mientras el Pentágono afila su capacidad ofensiva, el presidente Donald Trump ha estado manifestando que la guerra "está a punto de terminarse". Tras el fracaso de la primera ronda de contactos en Islamabad Pakistán, la Casa Blanca mantiene la esperanza de que una segunda ronda de diálogo, nuevamente bajo mediación paquistaní, pueda desbloquear la situación.

El plazo para el fin del alto el fuego se cumple el próximo miércoles. La vigencia de este acuerdo ha estado supeditada a la apertura del estrecho de Ormuz, una vía por la que circula la quinta parte del crudo mundial y que fue interrumpida por Irán en represalia a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero por EE.UU. e Israel. Esta parálisis comercial ha mantenido los precios globales del petróleo por encima de los 90 dólares por barril.

Confrontación con la prensa

Además de la crisis internacional, el Pentágono atraviesa una tormenta interna respecto a su relación con los medios de comunicación. Pete Hegseth aprovechó su intervención de este jueves para censurar lo que calificó como una "cobertura implacablemente negativa" del conflicto, tildando de "basura" el trabajo de la prensa tradicional que, según él, "odia a Trump".

Hegseth recurrió a alegorías religiosas para criticar a los periodistas, comparándolos con los "fariseos" del Nuevo Testamento. "Los corazones endurecidos de nuestra prensa están calibrados únicamente para impugnar", afirmó, al tiempo que pidió a los ciudadanos "rezar de rodillas" por los soldados.

Esta tensión con los medios no es nueva. Bajo la actual administración, el rebautizado Departamento de Guerra ha limitado drásticamente la transparencia, suspendiendo ruedas de prensa semanales y retirando temporalmente credenciales a periodistas que no aceptaron nuevas y estrictas limitaciones de información. Según informaciones de The Washington Post, el Pentágono llegó incluso a excluir a fotorreporteros tras la publicación de imágenes "poco favorables" del secretario Hegseth.

Con el miércoles como fecha límite para el alto el fuego, EE.UU. mantiene sus motores encendidos. El control del tráfico marítimo y la amenaza de ataques directos a la infraestructura energética iraní sitúan al mundo ante una semana decisiva para determinar si el conflicto iniciado en febrero llega a su fin o escala hacia una fase de destrucción mayor.

16/04/2026