Euskadi está viviendo un verano alejado de los grandes incendios que están afectando a otros puntos de la península, aunque los expertos recuerdan que el riesgo sigue existiendo. Edu Rodríguez, gerente de la Asociación de Forestalistas de Bizkaia, destacó que la situación actual responde a una combinación de factores, entre ellos la climatología, la estructura del territorio y la gestión forestal. «Estamos expuestos igual que cualquier otro lugar a esos incendios, pero hay factores que ayudan a prevenirlos», explicó.
Rodríguez señaló que la existencia de una amplia red de carreteras y pistas forestales facilita la detección temprana de los incendios y permite actuar con mayor rapidez. También subrayó la importancia de controlar la biomasa mediante labores de limpieza, desbroce y mantenimiento. Según afirmó, «los montes tienen que ser gestionados» para evitar la acumulación de combustible y reducir la intensidad del fuego.
El ingeniero forestal también quiso acabar con algunos mitos relacionados con determinadas especies arbóreas, como el eucalipto, y defendió la necesidad de centrar el debate en la conservación de los montes. «Tenemos que huir del debate sobre las especies y hablar de modelos de gestión», aseguró. Asimismo, advirtió de que el cambio climático y el abandono del medio rural son dos de los grandes desafíos a los que se enfrentan los bosques en los próximos años.