La Guardia Civil investiga el hallazgo de los cadáveres de un matrimonio irlandés, de 50 y 45 años, en una vivienda de Cullera, en València. Los cuerpos fueron encontrados este martes por la tarde por sus dos hijos menores de edad. Según han informado fuentes de la Guardia Civil a EFE, los cadáveres se encontraban en el jacuzzi de la vivienda. Por el momento se desconocen las causas de las muertes.
El Equipo de Homicidios de la Policía Judicial de la Guardia Civil se ha hecho cargo de las pesquisas. Aunque todavía no se ha determinado qué ocurrió, los investigadores han detectado “algún indicio de que pudiera haber pasado algo raro”. La investigación permanece abierta y se encuentra pendiente de los resultados de las autopsias y de las diligencias practicadas en la vivienda.
La autopsia determinará la causa
Los investigadores no observaron signos de violencia en los cuerpos, aunque sí lesiones aparentemente punzantes y otros indicios compatibles con el consumo de drogas. Por ello, una de las hipótesis es que las muertes puedan estar relacionadas con alguna sustancia, sin descartar por ahora que se tratara de un accidente.
Los hijos de la pareja, de 14 y 15 años y con necesidades especiales, alertaron a un vecino alrededor de las 17.00 horas después de encontrar los cuerpos en el jacuzzi del chalet de cuatro plantas que la familia tenía alquilado en la urbanización Cap Blanc. El hombre avisó a Emergencias y los adolescentes, que no hablan español y se encontraban en estado de "shock", permanecieron acompañados en todo momento.
El Ayuntamiento de Cullera desplazó hasta la vivienda a una psicóloga y una trabajadora social. Posteriormente, Emergencias activó un dispositivo de Cruz Roja con un psicólogo que dominaba el inglés y pudo comunicarse con los menores. Ambos fueron trasladados a un hotel junto a las profesionales municipales.
Tres familiares viajan desde Irlanda
La Policía Local y la Guardia Civil lograron contactar con la familia a través de los teléfonos móviles de los adolescentes. Tres familiares tomaron inmediatamente un avión desde Irlanda y llegaron alrededor de las 3.00 horas de este miércoles al aeropuerto de Alicante, donde los esperaba un taxi enviado por el Ayuntamiento de Cullera. Los familiares fueron trasladados hasta el hotel en el que permanecían los menores y ya se han hecho cargo de ellos y de los trámites necesarios. Los cuatro permanecen juntos en Cullera mientras continúa la investigación sobre la muerte del matrimonio.