Actualizado hace 31 minutos
La Ertzaintza ha detenido en Gernika a un hombre de 59 años y una mujer de 40 e investigado a otros dos de 37 y 59 años, como presuntos integrantes de un grupo criminal al que se acusa de perpetrar en los últimos meses diferentes robos de cableado eléctrico y telefónico. Posteriormente quemaban el material sustraído en zonas de monte con el fin de extraer el cobre generando, de este modo, un grave riesgo y perjuicio para el medio ambiente.
La pasada semana la Ertzaintza fue alertada de la presencia de una furgoneta en una zona forestal de Arratzu, junto a la cual había un grupo de personas disponiéndose a generar una hoguera. De inmediato se desplazó al lugar una dotación policial localizando el vehículo comprobando que cerca había alrededor de 500 kilogramos de cableado telefónico junto a varias garrafas de combustible para su quemado y la posterior extracción del cobre.
Hogueras para quemar cable
Tras constatar que los sospechosos habían huido del lugar, los ertzainas inspeccionaron el interior de la furgoneta, hallando dentro de las misma más material similar.
Las indagaciones realizadas llevaron a determinar que desde mes de enero habían sido detectados en esa misma zona diferentes vertidos del mismo combustible en al menos cuatro ocasiones anteriores, logrando confirmar que en todos los casos estas hogueras habían sido generadas para la quema de cable.
Los agentes de Gernika culminaron este pasado martes las investigaciones con la detención de un hombre y una mujer de 59 y 40 años y la apertura de diligencias como investigados a otros dos hombres de 37 y 59 años por su implicación en estos delitos. A estas personas, todas ellas de origen europeo, se le acusa de pertenecer a un grupo criminal, y se le atribuye un delito de hurto y un delito contra el medioambiente.
Los miembros de este grupo tienen numerosos antecedentes judiciales y policiales también por otro tipo de delitos como los hurtos en tiendas y supermercados, así como por robos en empresas y viviendas.