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El 68 % de los jóvenes está insatisfecho con el funcionamiento de la democracia y la mitad de los jóvenes cree que a veces se necesita más "mano dura" y que un régimen autoritario puede mantener mejor la paz social, según un informe de la Fundación SM.
El estudio 'Jóvenes Españoles 2026' analiza, con encuestas a más de 5.000 jóvenes de entre 15 y 29 años, las principales tendencias en ámbitos como la educación, la política, la discriminación, los valores o el ocio, entre otros.
SALUD, FAMILIA Y DINERO COMO PRIORIDADES JUVENILES
La salud (75 %), la familia (71,8 %), ganar dinero (59,7 %) y el tiempo libre y ocio (56,2 %) son los aspectos más importantes actualmente para los jóvenes encuestados.
En comparación con ediciones anteriores del estudio, se observa una clara disminución de los valores idealistas, como el compromiso con el medioambiente, la igualdad social o la igualdad de género, ha destacado el investigador Juan González-Anleo. "Aumenta el ganar dinero como algo más relevante y obsesivo, mientras se abandonan ideales de igualdad social y de género, y sobre medio ambiente".
Este giro hacia prioridades más centradas en la esfera individual se acompaña también de un descenso notable en la valoración del trabajo y de la educación, destaca el estudio.
Respecto a los migrantes, desciende la idea de que "quitan el trabajo": así lo piensa el 78 % en 2005, el 47 % en 2020 y el 43 % en 2025; y se mantiene estable la percepción de que son necesarios a nivel económico, tal y como expresa en torno a la mitad de los jóvenes.
DESCONFIANZA EN LA DEMOCRACIA
El informe señala que aunque los jóvenes no muestran desinterés por la política, sí manifiestan una creciente desconfianza hacia el funcionamiento del sistema democrático.
Casi siete de cada diez declara poca o ninguna satisfacción con el funcionamiento de la democracia, mientras que el apoyo al sistema ha pasado de superar el 80 % en 2019 (según datos del CIS) a rondar el 60 % en el presente informe.
Al mismo tiempo, avanza la simpatía por soluciones más autoritarias, recoge la encuesta de los jóvenes, que la mitad aboga a veces por más mano dura, aunque se sacrifiquen libertades para mantener la paz social. Una idea más presente entre quienes se sitúan en el espectro ideológico de la extrema derecha.
Según ha señalado otro de los autores Javier Lorente, se consolida el giro ideológico hacia posiciones más conservadoras.
En los últimos cinco años, los jóvenes que se definen como de izquierdas o centro izquierda han disminuido en unos 12 puntos porcentuales, mientras que los de centro derecha o derecha han subido casi 14 puntos, una tendencia especialmente visible entre quienes se identifican como católicos.
En cuanto a la participación política, un tercio de los jóvenes ha firmado peticiones, asistido a manifestaciones o realizado activismo en redes.
RETROCESO EN IGUALDAD
Varios indicadores muestran desconfianza hacia el feminismo y los avances en igualdad: el 66 % cree que algunas mujeres buscan privilegios en nombre de la igualdad, el 60 % que utilizan su atractivo para manipular a los hombres y el 54 % que exageran el sexismo en comentarios inocentes.
Según el estudio, en el ámbito de pareja persisten creencias vinculadas al control y al modelo tradicional: cuatro de cada diez justifica controlar a la pareja, cree que el hombre debe priorizar el sustento económico y que la mujer necesita protección masculina.
La familia sigue siendo el principal refugio emocional y económico, en gran medida por las dificultades de emancipación. Las amistades continúan siendo también un apoyo afectivo relevante. "Es una juventud que se apoya mucho en su círculo cercano para llevar a cabo su proyecto de vida", ha explicado la coordinadora del estudio Ariadna Pérez.
MAYOR IMPORTANCIA DE LO ESPIRITUAL
El informe detecta un aumento de la importancia atribuida a las creencias religiosas y espirituales, aunque no supone un retorno al modelo tradicional: el 38,4 % considera la religión "bastante o muy importante" en su vida.
Los jóvenes que se identifican como católicos (practicantes o no) pasan del 31,6 % en 2020 al 45 % en 2025, mientras disminuyen las posiciones no religiosas.
Las identidades religiosas se vuelven más flexibles y combinan elementos de distintas tradiciones espirituales. Entre católicos practicantes, el 60 % cree también en el karma, casi la mitad en la reencarnación, el 44 % en las artes mágicas, el 40 % en energías curativas y el 37 % en la predicción del futuro.
Para ser felices, los jóvenes priorizan la seguridad económica, señalando como lo más importante tener un buen empleo (20,24 %), disponer de una vivienda propia (14,3 %) y tener mucho dinero (14,13 %).
Estos datos reflejan que la juventud asocia la felicidad sobre todo a aspectos materiales, mientras que opciones como divertirse (10,45 %) o ayudar a los demás (3,24 %) quedan bastante por detrás. Se mantienen las desigualdades educativas según el origen social: el 35 % de jóvenes con progenitores con estudios universitarios cursan o han completado estudios superiores, frente al 18,4 % de quienes proceden de familias con niveles educativos medios o bajos.