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El general del Alarde tradicional de Irun, Asier Etxepare, y el comandante, Rubén Fraile, han renunciado a sus cargos la tarde de este martes. Su salida se produce días después de que más de 200 personas se concentraran en el exterior del Espacio Palmera Montero contra la intención de la Junta del Alarde de sancionar a un cargo por “actitud inapropiada”, a raíz de una denuncia interna presentada por una cantinera.
Tal como han explicado desde el gabinete de prensa del Alarde, durante la reunión del pasado lunes en Palmera Montero ocho capitanes y jefes de unidades mostraron su disconformidad con el proceso llevado a cabo ante la denuncia de la cantinera. Se trata de un proceso en el que, según indican, y tal y como se recoge en la ordenanza del Alarde de San Marcial, “únicamente deben y pueden participar los miembros de la Junta del Alarde”.
A raíz del escrito de disconformidad presentado por esos ocho integrantes de la Junta de Mandos, en el que aseguran haber perdido la confianza en el general y el comandante, Etxepare y Fraile han presentado esta tarde su “dimisión irrevocable”, alegando “no poder liderar un grupo en el que haya personas que duden del citado proceso”.
Ante este nuevo escenario, la Junta de Mandos ha anunciado que activará los mecanismos internos necesarios para elegir, con la mayor brevedad posible, a un nuevo general.
Los antecedentes
Tal como se explica en el comunicado emitido por la organización del Alarde, el pasado mes de julio, tras la celebración de los sanmarciales y después de que una cantinera presentara una denuncia interna relacionada con una conducta inapropiada por parte de un mando, se abrió un expediente sancionador.
Con el fin de esclarecer los hechos, la Junta del Alarde, único organismo competente para ello, activó el procedimiento, tal y como se recoge en los artículos que van del 39 al 47 del apartado régimen disciplinario de la ordenanza del Alarde. No obstante, “ante la dimensión que podría acarrear el proceso”, antes de iniciarlo la Junta del Alarde realizó una consulta a la Junta de Mandos. Según señalan, los capitanes y jefes de unidad apoyaron por unanimidad la puesta en marcha del procedimiento.
Concluido el plazo estipulado, durante la reunión del pasado lunes, en la que se produjeron las protestas, la Junta del Alarde comunicó a la Junta de Mandos su decisión de sancionar al mando. Por el momento la sanción no es firme, ya que se ha abierto un plazo de 30 días para la presentación de posibles alegaciones. Si las hubiera, la Junta del Alarde tendría quince días para resolverlas. Por el contrario, si no se presentaran alegaciones, la sanción se materializaría y supondría para la persona denunciada internamente la prohibición de desfilar en el Alarde durante dos años consecutivos y la imposibilidad de volver a ser mando.
Carta de despedida
El ya ex general del Alarde ha escrito una carta de despedida en la que acusa a los ocho capitanes que mostraron su desacuerdo de haber "actuado de manera irresponsable por no cumplir con la ordenanza" y de haber "ninguneado a la Junta del Alarde y a su labor". También defiende el proceso llevado a cabo tras la denuncia de la cantinera, y afirma que "no puedo hacer otra cosa que respetar y defender la base del Alarde de San Marcial, que es la ordenanza".
Dos años en el cargo
Asier Etxepare asumió el máximo cargo del Alarde tradicional en 2024, cuando se puso por primera vez al frente de la tropa. Soldado de la compañía Santiago, en 2010 pasó a formar parte del Estado Mayor que acompaña al general. Entre 2016 y 2020 fue comandante de infantería y en octubre de 2023 fue nombrado general.
Por su parte, Rubén Fraile asumió la comandancia de infantería a finales del año 2020, con Paco Carrillo como general del Alarde. Dicha figura tiene la responsabilidad de elegir a su comandante, previa consulta a los capitanes de las compañías.