Impulsar la implicación de la ciudadanía y reforzar la red comunitaria para hacer frente a las distintas formas de aislamiento social. Con esta finalidad, los ayuntamientos de la comarca han lanzado un decálogo para “desatar el nudo de la soledad”; una guía práctica que llegará a todos los hogares dentro del proyecto 'Debagoiena Ehuntzen- Tejiendo Debagoiena', enmarcado en la ‘Estrategia Hariak’ que promueve la Diputación Foral de Gipuzkoa.
La sede de la Mancomunidad ha acogido este martes la puesta de largo de esta iniciativa, concebida como una herramienta “ágil y accesible”. El decálogo tiene como objetivo ofrecer pautas sencillas y aplicables en la vida cotidiana para fortalecer la convivencia, prevenir situaciones de aislamiento y activar redes de cuidado mutuo.
En la presentación, las y los representantes municipales han insistido en que la soledad no puede abordarse como un problema individual ni limitado a determinadas edades, sino como “una realidad transversal que afecta al conjunto de la sociedad”. En este sentido, han defendido la necesidad de una respuesta “colectiva coordinada, capaz de generar vínculos, espacios de encuentro y dinámicas de apoyo entre vecinos y vecinas”.
“El reto es construir un ecosistema comunitario que nos permita detectar, acompañar y aliviar las diversas formas de soledad”, han señalado, al tiempo que han subrayado que esta solo puede prevenirse y reducirse si “se refuerzan las relaciones sociales y el cuidado mutuo”.
Una decena de recomendaciones
El decálogo, que será distribuido casa por casa, recoge diez recomendaciones surgidas de procesos de participación ciudadana. Entre ellas figuran propuestas como empezar desde lo básico, fomentando normas de convivencia cotidiana como saludar y actuar con amabilidad; prestar atención a las personas del entorno, interesándose por cómo están y favoreciendo el conocimiento mutuo; y mejorar las relaciones sociales ya existentes, dejando de lado prejuicios y abriendo los grupos o cuadrillas.
También se incluye ofrecer ayuda práctica en el día a día, colaborando en tareas como compras, acompañamiento a consultas médicas o gestiones; escuchar a los demás de forma activa, sin dar soluciones rápidas y tratando de comprender lo que se expresa; y propiciar relaciones de apoyo mutuo, participando en iniciativas de voluntariado o pidiendo ayuda cuando sea necesario.
Romper con el estigma asociado a la vulnerabilidad
El documento pone el foco, asimismo, en la importancia de romper el estigma asociado a la vulnerabilidad, normalizando la expresión de necesidades y aceptando el silencio en momentos de dolor; entender la soledad como una realidad que no afecta solo a las personas mayores, sino también a la juventud; dar un paso para proponer planes a quien pueda estar solo o pedir ayuda cuando uno mismo lo necesite; y, por último, tomar parte activa en la vida del municipio, integrándose en asociaciones y facilitando la acogida de las personas que llegan nuevas al entorno.
Para cerrar la comparecencia, los responsables municipales han formulado una interpelación directa a la ciudadanía: “Para desatar el nudo de la soledad, ¿qué pieza vas a aportar tú?”. Una llamada con la que buscan insistir en la idea central de la iniciativa: la soledad es un desafío colectivo y su abordaje requiere la implicación de toda la comunidad.
Consulta aquí el decálogo.