La Policía Nacional ha detenido a dos jóvenes en Málaga y Murcia por su presunta implicación en varias falsas amenazas de bomba contra dos aeropuertos españoles, que obligaron a activar protocolos de seguridad y alteraron temporalmente la actividad aeroportuaria, según ha informado este viernes este cuerpo.
Los investigados habrían usurpado la identidad de otra persona, distorsionado sus voces con inteligencia artificial y falsificado los identificadores telefónicos para ocultar el origen de las llamadas.
Falsas alarmas
La investigación comenzó en septiembre, tras recibirse varias comunicaciones telefónicas que alertaban de la supuesta presencia de artefactos explosivos en dos aeropuertos. Una de las amenazas motivó la intervención de unidades policiales y servicios especializados, además de la aplicación de los procedimientos de seguridad establecidos.
Según la Policía, los detenidos utilizaron sin autorización los datos del Documento Nacional de Identidad de una tercera persona para registrarse en un servicio de llamadas por Internet, conocido como Voz sobre Protocolo de Internet (VoIP). Posteriormente, habrían recurrido a técnicas de falsificación del identificador telefónico, denominadas "caller ID spoofing", y a herramientas de inteligencia artificial para modificar la voz.
Los dos varones, de los que no se ha facilitado su identidad, han sido arrestados el pasado miércoles y durante la operación, los agentes realizaron registros en sus domicilios e intervinieron diversos dispositivos informáticos y electrónicos que podrían estar relacionados con los hechos investigados. A los sospechosos se les atribuye presuntamente la comisión de delitos de amenazas, extorsión y desórdenes públicos.
La investigación, desarrollada por la Comisaría General de Información con la colaboración de las brigadas provinciales de Málaga, Murcia y Valencia, también analiza la posible participación de terceros y la vinculación de los detenidos con entornos digitales relacionados con el acoso y la intimidación. Los especialistas estudian, además, una posible relación con el "swatting", una práctica consistente en provocar despliegues policiales mediante avisos falsos a los servicios de emergencia.