La Policía Nacional ha detenido a otras tres personas por el robo en el que murió una mujer de 83 años el pasado día 13 en Burgos, que apareció maniatada y amordazada en su vivienda, después de que el sábado se detuviera a los dos supuestos autores materiales, menores de edad, en una investigación que continúa abierta.
El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, ha explicado a los periodistas que este martes se produjo la detención de tres personas, con diferente grado de implicación en el robo, en el que la octogenaria murió por una insuficiencia respiratoria tras no poder acceder a su aparato de oxígeno.
Ha indicado, igualmente, que se trabaja para la detención de otra persona, lo que elevaría a seis el número total de detenidos, tras las detenciones en la madrugada del pasado sábado de los dos supuestos autores del robo, que han sido internados en el centro de menores Zambrana de Valladolid.
El subdelegado ha alertado sobre la información falsa que ha circulado por redes sociales y que, tras la detención de los dos menores, atribuía la autoría de robo "de manera torticera y espuria" a dos jóvenes catalanes, ajenos al caso, lo que constituye en sí mismo un delito, ha recordado De la Fuente.
Grados de implicación en el suceso
De la Fuente ha incidido en que, desde el inicio de la investigación, la Policía Nacional sospechaba que había al menos cuatro personas implicadas, que "se han ido deteniendo con la máxima discreción", si bien cada una de ellas tendría diferente grado de implicación en el suceso.
Ha apuntado que no se trata de un grupo criminal organizado, pero sí de personas que en determinadas ocasiones actúan de manera conjunta para delinquir.
Entre los detenidos estarían además de los dos que entraron en la vivienda, aquellos que identificaron a la mujer como una víctima fácil, y definieron la ventana de oportunidad para acceder a la casa, pero también los que iban a vender las joyas robadas y un receptador de las mismas. "A cada uno hay que ponerle en su sitio, saber hasta dónde ha llegado, qué coincidencias ha habido en el espacio y el tiempo. Todo eso queda por dilucidar", ha admitido el subdelegado.
Amordazada y maniatada para robarle
El suceso tuvo lugar en la tarde del martes 13 de octubre y fue la cuidadora, que llegó pasadas las seis, la que encontró el cuerpo sin vida de la mujer, que se había quedado sola después de que su hijo se marchara tras haber comido con ella.
La vivienda apareció revuelta, con indicios claros de robo, y la autopsia realizada al cuerpo determinó que la octogenaria había fallecido por una insuficiencia respiratoria al no poder conectarse con su aparato de oxígeno, al encontrase amordazada y maniatada. La investigación apuntó desde el primer momento a un robo, y el momento en el que se produjo unido al hecho de que la puerta no estaba forzada, llevó a la Policía a sospechar que los ladrones conocían los hábitos de la anciana, y que esta les había abierto la puerta, como finalmente se ha demostrado.