Un equipo de astrónomos ha descubierto la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea, que alcanza velocidades de 25.000 kilómetros por segundo (km/s) a medida que gira alrededor del agujero negro que hay en su centro, el Sagitario A*, de cuatro millones de masas solares. La estrella, llamada S301, fue detectada con el VLTI, es decir, el Interferómetro del VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral (ESO por sus siglas en inglés), que ha informado de la revelación este miércoles.
De acuerdo con la investigación, publicada este miércoles en la revista 'Nature', la estrella viaja a unos 25.000 kilómetros por segundo (km/s) cuando llega al punto más cercano al agujero negro en su órbita alrededor del mismo. Es decir, que avanza 100.000 veces más rápido que un avión comercial o más del 8% de la velocidad de la luz. Esto la convierte en la poseedora del récord de estrella más rápida de la Vía Láctea.
A su vez, también se acerca más a Sagitario A* que cualquier otra estrella observada hasta ahora, aproximadamente a la distancia que hay entre Saturno y el Sol. De hecho, alcanza unas distancias tan cortas que siente los efectos de la rotación del propio agujero negro. "(Tarda) solo 8,7 años en completarla, y se acerca al agujero negro a apenas doce veces la distancia de la Tierra al Sol. Eso es algo sin precedentes", ha indicado Felix Mang, estudiante de doctorado en Max Planck de Física Extraterrestre (MPE) y autor del estudio.
Según el estudio, se trata de la primera estrella conocida que podría usarse para medir directamente la rotación de un agujero negro. Y es que según la teoría general de la relatividad de Einstein, un agujero negro giratorio arrastra el espacio-tiempo consigo y lo retuerce, lo que afecta las órbitas de las estrellas circundantes. Este efecto es más intenso en objetos que orbitan agujeros negros de rotación rápida a corta distancia.
"Con esta estrella esperamos medir el giro del agujero negro en los próximos diez años", dice Mang.
Stefan Gillessen, otro investigador del MPE que tuvo un papel destacado en el nuevo estudio, ha añadido que por primera vez se podría medir de forma muy directa el espín de un agujero negro masivo, "lo que sería una prueba clave de la teoría de Einstein". Por su parte, Juan Osorno, astrónomo del Observatorio LIRA de París-PSL (Francia), que también tuvo un papel clave en el estudio, ha apuntado a que sin esta estrella habría que medir el movimiento de otras estrellas durante varias décadas más para acercarse a medir el espín del agujero negro.
OTRAS DOS ÓRBITAS HASTA 2031
Para encontrar a S301, el equipo utilizó el VLTI, instalado en el Observatorio Paranal de ESO (Chile) y su instrumento GRAVITY, ahora conocido como GRAVITY+ tras una mejora de infraestructura. En la primavera de 2023, el equipo logró ver esta nueva estrella por primera vez con GRAVITY, y más tarde con GRAVITY+. Desde entonces la han seguido para restringir su órbita.
A su vez, también pudieron rastrear la historia orbital de S301 hasta 2017 y descubrieron que su última aproximación al agujero negro central fue a principios de 2023. "De todo el mundo, Paranal es el único lugar donde se pueden hacer este tipo de observaciones porque ningún otro observatorio tiene cuatro telescopios de ocho metros que puedan actuar juntos como interferómetro", ha afirmado el coautor del estudio, Frank Eisenhauer, que ejerce como el investigador principal y director de GRAVITY+ en MPE.
La investigación apunta a que tanto las propiedades orbitales de S301 como el hecho de que las estrellas no puedan formarse tan cerca de un agujero negro masivo indican que probablemente la estrella formaba parte de un par binario que fue desgarrado por las fuerzas de marea de Sagitario A*. En el proceso, S301 quedó atrapada por la gravedad del agujero negro mientras su estrella compañera fue expulsada a alta velocidad, posiblemente la suficiente como para abandonar la galaxia por completo.
El Observatorio Europeo Austral ha incidido en que las observaciones de seguimiento con GRAVITY+ y con el instrumento MICADO que se instalará en el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO serán "cruciales" para seguir la trayectoria de S301 durante la próxima década, mientras ésta realiza su siguiente acercamiento, previsto para 2031. Al observar al menos dos órbitas completas de S301, los investigadores podrían restringir su trayectoria con suficiente precisión para determinar por primera vez el giro de Sagitario A*. "Sería un sueño hecho realidad", ha confesado Mang.
"S301 abre una nueva ventana para estudiar las propiedades fundamentales del espacio-tiempo en este entorno extremo de agujeros negros", ha resumido el premio Nobel Reinhard Genzel, director del MPE en Garching (Alemania) y miembro fundador de la colaboración que realizó las nuevas observaciones.