La posible presencia de grupos ultras de extrema derecha en Portugalete ha obligado a declarar el partido de Copa ante el Valladolid como encuentro de alto riesgo. El conjunto gualdinegro se ha visto obligado debido a esta circunstancia completamente ajena a su voluntad a reducir el aforo de 3800 personas a 1600, dejando únicamente la competición vender entradas con asiento.
Para el Portugalete esta noticia supone un agravio importante. El equipo de la margen derecha, que ya había vendido 1500 entradas para ese histórico duelo, ha visto reducida la capacidad de La Florida en más del 50% del aforo al solo poder ofrecer entradas con asiento. La capacidad total, cifrada oficialmente en 3800 personas incluyendo la capacidad del campo para poder seguir el partido de pie, no podrá ser ampliada a tiempo con gradas supletorias por la proximidad del choque y el poco margen de maniobra con el que han recibido la noticia.
Alto riesgo
La alerta se ha producido por el posible desplazamiento de varios aficionados ligados a grupos ultras de extrema derecha que habitualmente siguen al Valladolid. Los grupos ultras "Valladolid 1984" y "Ultras Violetas" y su posible presencia en La Florida han activado las alarmas y es por ello por lo que se establecerá un dispositivo especial el día del partido.
Estos colectivos ultras se han visto en los últimos años involucrados en varios conflictos incluyendo peleas con otros grupos ultras como los ocurridos en junio de 2025 en Oviedo durante el play-off de ascenso, donde miembros del grupo Valladolid 1984 fueron detenidos por enfrentamientos con la policía a pesar de no jugar el Valladolid ese partido. El origen de su presencia se debió a que están hermanados con el grupo Symmachiarii del Oviedo.
Su presencia en los desplazamientos deriva sistemáticamente en declarar esos choques como partidos de alto riesgo, como contra la Real Sociedad, donde se identificaron también a miembros de Valladolid 1984 portando cuchillos, pasamontañas y banderas prohibidas. Recientemente, en 2024, varios ultras afines a "Ultras Violetas" fueron detenidos por agredir a dos jóvenes que llevaban camisetas con consignas antifascistas. La agresión fue considerada un delito de odio.