El brote de meningitis B iniciado en Canterbury (sureste de Inglaterra) ha dejado por el momento dos muertos y más de una veintena de contagios y ha generado un clima de alarma en la sociedad británica que está dejando sin existencias de vacunas a las farmacias.
Se da por confirmado que todo comenzó en la discoteca Chemistry, frecuentada por los alumnos de la cercana Universidad de Kent. Con el objetivo de limitar la propagación, la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido y la NHS -el Servicio Nacional de Salud británico- administraron más de 2.500 dosis preventivas de antibióticos como tratamiento temprano entre los alumnos, contactos cercanos y personas que hubieran asistido al citado club entre el 5 y el 7 de marzo.
Además, esta semana se ha conocido en Alicante el fallecimiento de una menor de 17 años con meningitis.