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Vida y estilo

De Karol G al pollo volador de San Fermín: conciertos de alto riesgo

De un fan agarrando a Karol G a las cenizas que acabaron a los pies de Pink o el pollo volador de San Fermín: algunos conciertos demuestran que el verdadero peligro no siempre está en el repertorio
Karol G, durante una actuación.
Karol G, durante una actuación. / EP

Actualizado hace 7 minutos

Hay artistas que salen al escenario preocupados por la afinación, el vestuario o la coreografía. Y luego están los que, además, deben esquivar teléfonos móviles, cenizas humanas, pollos asados, piruletas, zapatos y espontáneos con más entusiasmo que sentido común. Porque últimamente acudir a un concierto parece exigir al cantante el mismo entrenamiento que a un portero de balonmano.

El último susto serio lo ha vivido Karol G. A finales de julio, durante su concierto en Toronto, un hombre logró superar el dispositivo de seguridad, subir al escenario y acercarse directamente a la colombiana mientras interpretaba Viajando por el mundo. Primero intentó hacerse con su micrófono y después la agarró con fuerza del brazo. Karol mantuvo la compostura en todo momento, continuó cantando y esperó a que los miembros de seguridad retiraran al espontáneo. Ni siquiera perdió el hilo de la canción. ¡Sangre fría nivel Bichota!

La anécdota resulta graciosa porque terminó bien, pero detrás existe un problema bastante menos divertido: los límites entre público y artista parecen haberse difuminado. Algunos seguidores ya no se conforman con cantar, grabar o lanzar una rosa. Quieren tocar, abrazar, entregar regalos personalmente o convertirse durante quince segundos en parte del espectáculo. Y ahí empiezan los problemas...

Bolsa con cenizas a Pink

Pink lo descubrió de una manera particularmente surrealista en junio de 2023. Durante su actuación en el British Summer Time de Hyde Park, una mujer arrojó al escenario una bolsa que contenía las cenizas de su madre. La cantante la recogió, contempló el contenido y preguntó completamente desconcertada: “¿Esta es tu madre?”. Después reconoció que no supo exactamente cómo sentirse. Normal. Uno puede estar preparado para recibir flores. Incluso gayumbos, bragas o sujetadores. Pero difícilmente ensaya qué hacer cuando aparece una urna funeraria improvisada durante Just Like a Pill.

La cantante Bebe Rexha.

La cantante Bebe Rexha. EP

Mucho peor le fue ese mismo año a Bebe Rexha. Durante un concierto en Nueva York, un espectador le lanzó un teléfono móvil de última generación directamente a la cara. El golpe abrió una herida cerca de la ceja, provocó un ojo morado y obligó a la cantante a recibir varios puntos. Porque la moda de lanzar el móvil para que el artista lo coja, se grabe y lo devuelva parece maravillosa hasta que alguien confunde una estrella del pop con una diana de feria.

El pollo asado que voló en San Fermín

Aunque para objetos voladores memorables, permítanme reivindicar una joya costumbrista de nuestra tierra: San Fermín, año 2000. Parque de Antoniutti. Agüita Salá, el dúo formado por Susana y Rocío, interpretaba su gran éxito del momento Por debajo de tu cintura ante el entregado público pamplonés. Todo transcurría bien hasta que alguien decidió expresar su negativa crítica musical con un método poco ortodoxo: lanzar un pollo asado. Sí. ¡Un pollo!

El proyectil gastronómico pasó rozando el hombro de una de las cantantes y provocó la paralización del concierto y un enfado descomunal. Aquel espectador consiguió algo dificilísimo: combinar crítica musical, desperdicio alimentario y puntería cuestionable en un único movimiento. Y además malgastar un rico pollo asado. Hay delitos que jamás prescriben...

La caída de Juan Gabriel que pasó a la historia

No siempre, eso sí, hace falta la intervención del público para que el escenario resulte peligroso. El inmortal Juan Gabriel protagonizó en 2005 una de las caídas más famosas de la historia de la música latina. Durante un concierto en el Toyota Center de Houston perdió el equilibrio apenas comenzado el espectáculo y cayó al foso. Unas imágenes que, por repetidas, seguro hemos visto todas y todos. Sufrió una fractura en la muñeca y una conmoción que le obligó a detener temporalmente su gira. Todo un milagro dada la fatalidad del trompazo.

Antes existía una regla no escrita bastante sencilla: si uno admiraba al cantante, le aplaudía. Ahora parece que algunos necesitan demostrar cariño lanzando algo. Quizá haya llegado el momento de recuperar las viejas costumbres. Bailar. Cantar. Aplaudir. Pedir otra. Y dejar los móviles, las cenizas familiares y, especialmente, los pollos asados donde corresponden.

2026-08-30T14:45:55+02:00
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