Vida y estilo

De cima en cima en la Sierra de Arrola

Recorremos esta modesta sierra alavesa pero llena de curiosidades para hacer una ruta muy pero que muy interesante
En imágenes: De cima en cima por la sierra alavesa de Arrola
En imágenes: De cima en cima por la sierra alavesa de Arrola

Actualizado hace 4 minutos

Al este de Amurrio, separando la población alavesa del macizo del Gorbea se encuentra esta modesta sierra llena de encanto y de lugares increíbles que hoy vamos a recorrer en su parte sur, la mas cercana a la localidad del valle de Ayala.

DATOS PRINCIPALES

· Kilómetros: 15,3 km

· Desnivel positivo: 817+

· Duración: corriendo 2:00h / Caminar - correr: 2:40h / Senderismo 3:30h

LLEGADA AL PUNTO DE PARTIDA

· Desde Bilbao, por la A-68 tomamos la salida 2 y llegamos a Llodio. Por medio de la BI-625 lo atravesamos y accedemos a la A-625 por que llegamos a Amurrio. A la entrada a la izquierda esta el barrio de San Roque donde al final encontramos la ermita.

· Desde Vitoria, saliendo por la parte norte accedemos a la N-622. La abandonamos por la salida 22 para tomar la A-2521 dirección Izarra/Orduña. Una vez en Orduña cogemos la A-625 hasta Amurrio. Ahora el barrio de San Roque nos queda a la derecha y al fondo la ermita

· Desde Donostia salimos por la parte sur para tomar la N-1 sentido Madrid. Ya en Vitoria cogemos la salida 352 para acceder a la N-622 dirección Bilbao y seguimos las indicaciones anteriores.

· Desde Pamplona, por la A-15 y la A-10 llegamos a Alsasua donde cogemos la N-1 sentido Madrid. En la salida 352 nos incorporamos a la N-622 y seguimos lo anteriormente citado.

DESCRIPCIÓN

La mañana arranca en la ermita de San Roque, un pequeño refugio de piedra del siglo XVI dedicado a este santo protector de las enfermedades contagiosas. También se sitúa aquí el área recreativa de San Roque, un espacio con bancos, fuentes y barbacoas. El aire fresco baja desde las laderas como un saludo amable, y el cielo azul, sin una sola duda, también nos deja claro que el día iba a ser de los de recordar.

La ermita de San Roque

La ermita de San Roque Gonzalo Pérez Zunzunegui

El sendero inicial faldea el monte con suavidad, dejando que el cuerpo despierte sin prisas. Tras pasar por una pequeña granja y vadear el río llega, casi sin anunciarse, el primer golpe de belleza del día: las vistas hacia la Sierra Salvada o Gorobel. Allí, al oeste, se levanta esa muralla caliza que parece una frontera entre mundos. Y a su izquierda, perfectamente visible, se alza el Txarlazo, coronado por el monumento a la Virgen de la Antigua, esa estructura metálica de más de 20 metros que domina el valle de Orduña como un faro espiritual. Verlo desde aquí, iluminado por el sol de la mañana, es empezar la ruta con el ánimo por las nubes.

La torre Mariaka

La torre Mariaka Gonzalo Pérez Zunzunegui

Antes de que la ruta se ponga seria, aparece la Torre de Mariaka, una construcción tradicional ligada a los antiguos usos forestales y ganaderos. No es monumental, pero sí uno de esos lugares que te conectan con la vida de antes: piedra, madera, trabajo duro y un paisaje que era sustento antes que postal. Un recordatorio de que estos montes tienen memoria. La subida a Kuxkumendi se estrecha entre árboles, como si el monte quisiera que entraras en silencio. De esa forma es como encaramos la dura y larga ascensión por pista hasta arriba, donde las vistas existen, pero el arbolado las recorta, dejando solo pequeñas ventanas hacia el valle. Una cima discreta, casi reservada, que te obliga a escuchar más que a mirar. El viento entre las ramas hace el resto.

CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA 

Hidratación. Tenemos fuente tanto al inicio de la ruta, en Amurrio, como en la mitad de esta, así que ese básico lo tenemos cubierto sin problema. No está de más ir bien aprovisionados.

Calzado. Camino muy estable prácticamente por pista en su gran mayoría, con algo de sendero en su parte superior. Pusiera haber algo de barro, si no lo hay incluso con zapatilla de deporte es posible ascender.

Dificultad. Moderado por distancia, como por desnivel, pero sencillo en cuanto a seguimiento de la ruta y al terreno.

ESPACIO DIVULGATIVO

El camino continúa hacia Goikomendi, donde el paisaje se abre y aparece uno de los rincones más singulares del día: el Parque Natural Goikomendi-Kuxkumendi, inaugurado en 2008 y concebido como un espacio divulgativo para entender el monte, no solo para caminarlo. El parque ocupa casi 50 hectáreas y está pensado para que cualquiera –desde familias con niños hasta senderistas curiosos– pueda aprender mientras recorre sus caminos. Se divide en dos itinerarios: la zona de Goikomendi centrada en los usos tradicionales del monte (cómo se gestionaban los bosques, cómo se aprovechaba la madera, cómo se organizaban los pastos, y cómo se vivía en un entorno donde cada recurso contaba), y la segunda, la de Kuxkumendi, está dedicada a las masas forestales, tanto autóctonas como exóticas: robledales, castañares, pinares, y zonas de transición donde se explica cómo evoluciona un bosque.

Cima de Kuskumendi

Cima de Kuskumendi Gonzalo Pérez Zunzunegui

Entre sus elementos más llamativos está la carbonera recreada, una réplica exacta de las estructuras donde antaño se elaboraba carbón vegetal. Verla allí, acompañada de paneles explicativos, ayuda a imaginar el humo lento, el calor contenido y el oficio paciente de los carboneros. También aparecen referencias a especies como castaños centenarios, robles pedunculados, pinos insignes y otras formaciones forestales que forman parte del patrimonio vegetal del parque. Goikomendi no es solo un lugar bonito: es un aula abierta, un espacio donde el paisaje se convierte en maestro.

Cima y buzón en Goikomendi

Cima y buzón en Goikomendi Gonzalo Pérez Zunzunegui

HACIA BIDABE Y ESKORLA

Tras una pista cómoda que permite correr y soltar piernas, se alcanza Bidabe, una cima ciega, sin vistas, casi simbólica. Un punto que se corona más por continuidad que por épica, pero que forma parte del cordal y de su lógica montañera.

Cima de Aspaltza con el cresterio de Arrola

Cima de Aspaltza con el cresterio de Arrola Gonzalo Pérez Zunzunegui

La subida a Aspaltza llega con las piernas ya calientes del todo, pero el paisaje empuja más que cualquier otra cosa. Desde arriba, las vistas son de 360 grados, un auténtico balcón circular: Al norte, los montes de Urdaibai y la línea ondulada del litoral vizcaíno. Al este, Gorbea, Aizkorri y los gigantes de Euskadi, nítidos como si estuvieran más cerca de lo habitual. Al sur, la Llanada Alavesa extendiéndose como un mapa abierto. Al oeste, la Sierra Salvada en todo su esplendor, con el Txarlazo y su monumento dominando el paisaje. Un lugar para quedarse un rato, aunque solo sea para que el horizonte haga su trabajo.

Desde Aspaltza la sierra Gorobel luce espectacular

Desde Aspaltza la sierra Gorobel luce espectacular Gonzalo Pérez Zunzunegui

El cordal continúa hacia Eskorla, el punto más alto de la jornada con 703 metros. Otra cima de 360 grados, amplia, limpia, generosa. Desde aquí, el mundo parece ordenado: valles, montes, pueblos diminutos y un cielo que no se cansa de ser azul.

RUINAS DE ELEXAZAR

En la bajada, antes de enlazar con un sendero preparado para mountain bike, aparece uno de los rincones más sorprendentes del día: las ruinas de Elexazar, restos de una granja romana datada entre los siglos I y III d.C. Allí vivieron familias que cultivaban cereales, criaban ganado y aprovechaban las laderas soleadas para sobrevivir en un entorno duro. Tres edificios de una sola planta, construidos con arenisca local, que hoy permiten imaginar una vida cotidiana tan distinta como cercana. Un pequeño tesoro arqueológico escondido entre árboles.

Panel informativo de los restos romanos de Elexazar.jpeg

Panel informativo de los restos romanos de Elexazar.jpeg Gonzalo Pérez Zunzunegui

El sendero final desciende entre bosques y claros, dejando atrás historia, cimas y paisajes. La ermita de San Roque reaparece como un punto de cierre perfecto: 15 kilómetros bien hechos, 817 metros bien ganados y un día que se queda en el recuerdo.

PLANES ALTERNATIVOS 

Para completar nuestra jornada damos un par de sugerencias extras:

· Descubrir los secretos del Txakoli: Por medio de lo que es una bodega familiar tal como Txakoli Gure Ahalginak, ubicada en un entorno privilegiado en Orduña. Es ideal para grupos o para familias. Durante el transcurso de hora y media aproximadamente se explica todo el proceso de elaboración de nuestro vino blanco, el txakoli, Desde las tareas en el campo visitando los viñedos hasta los distintos procesos que pasa la uva en la bodega para convertirse en un txakoli. Incluye además una cata para poder apreciar lo que es una armonía entre pasto y viña. Mas info en https://gureahaleginak.com/

· Visita al salto del Nervión: También en Orduña nos acercamos hasta el Salto del Nervión, un espacio único donde encontramos la cascada o salto de agua más alto de toda la Península Ibérica. Más de 270 m de caída libre en el que el agua se difumina hasta chocar con las rocas de las montañas. Un fenómeno natural espectacular en especial en época de fuertes lluvias y deshielo. Para llegar desde Orduña debemos coger la carretera A-2625, un puerto típico de montaña con curvas de vértigo. Una vez en lo alto del puerto, debemos seguir la carretera hasta encontrarnos con la entrada del Monte Santiago donde disponemos de parking. Junto a la Fuente Santiago, encontramos un pequeño centro de interpretación, desde el que podemos entender la importancia de este entorno natural.

2026-02-06T16:15:40+01:00
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