El Real Madrid pierde a Vinicius los próximos partidos de LaLiga, entre ellos el Clásico. El Comité de Disciplina de la Federación Española de Fútbol ha impuesto hoy cuatro partidos de suspensión al delantero brasileño por su expulsión ante el Villarreal, dos por el tirón de pelo a Nathan Saliba y otros dos por sus protestas posteriores al árbitro, por lo que no estará en el Camp Nou el próximo 25 de octubre frente al Barcelona.
La acción se produjo el pasado sábado en el Santiago Bernabéu. Vinicius había marcado un gol que habría supuesto el segundo del Madrid, pero la revisión del VAR detectó el agarrón de pelo y el árbitro, Isidro Díaz de Mera Escuderos, anuló el tanto y mostró la tarjeta roja al brasileño en el minuto 73. El delantero, que había entrado al campo en la segunda mitad, reaccionó con protestas airadas ante la decisión.
El acta arbitral recogió que el futbolista se dirigió al colegiado “a voz en grito” y con “actitud agresiva”, por lo que tuvo que ser sujetado por compañeros de su equipo. Esa conducta ha elevado el castigo hasta los cuatro partidos, por encima de los dos que se contemplaban inicialmente por la acción sobre Saliba.
Así, Vinicius se perderá los encuentros de Liga frente al Sevilla, el Barcelona, el Racing de Santander y el Valencia. Su ausencia en el Clásico supone el principal contratiempo para el equipo de Jose Mourinho, que no podrá contar con uno de sus jugadores más determinantes, aunque en los últimos tiempos viene siendo criticado por su bajo rendimiento.
Desestimadas las alegaciones del Real Madrid
El Real Madrid presentó alegaciones contra la expulsión, pero el Comité las ha desestimado. Sí ha prosperado, en cambio, el recurso del club por la tarjeta amarilla que recibió Ibrahima Konaté en el mismo partido, que ha quedado anulada.
La sanción vuelve a situar a Vinicius en el centro de la polémica y deja al conjunto blanco sin margen para recurrir a uno de sus principales argumentos ofensivos durante cuatro jornadas. Después del encuentro rectificó parcialmente su reacción. Pidió disculpas públicamente a través de Instagram con un mensaje breve: “La alegría sigue… Perdón a mi equipo y la afición”. También trasladó su arrepentimiento a sus compañeros en el vestuario, aunque publicó después una referencia a otras acciones contra él que, a su juicio, habían sido sancionadas con menor severidad.