Polideportivo

¿Cuánto dinero podría perder el fútbol español tras el boicot chino?

La competición pone en riesgo un contrato de hasta 120 millones de euros anuales y amenaza la viabilidad económica de los clubes más modestos
Kylian Mbappé durante un entrenamiento con el Real Madrid.
Kylian Mbappé durante un entrenamiento con el Real Madrid. / EP

Actualizado hace 6 minutos

El choque diplomático desatado entre LaLiga y la República Popular China a raíz de un comentario de Kylian Mbappé sobre la figura de Mao Zedong ha culminado con la drástica intervención del holding público China Media Group. La suspensión indefinida de los partidos en las pantallas de la cadena estatal CCTV demuestra la capacidad de las autoridades del país asiático para desactivar el flujo financiero del deporte de élite.

La relevancia de esta maniobra se entiende al medir la dependencia que el fútbol español mantiene con el mercado audiovisual internacional. De los cerca de 1432 millones de euros netos que la patronal distribuye cada temporada entre los clubes de Primera y Segunda División, cuatro de cada diez euros proceden directamente de los operadores extranjeros.

China representa uno de los pilares estratégicos de este modelo y un mercado donde LaLiga venía reconstruyendo su presencia tras la sonada ruptura por impagos en 2022 con Super Sports Media en un asunto que terminó en los tribunales por una deuda de 47 millones de euros.

Para garantizar su difusión masiva en la región, la competición había articulado una doble vía de retransmisión. Por un lado, la ventana en abierto que aseguraba el acuerdo institucional con CMG y la propia CCTV, y, por otro, la explotación de los derechos digitales sellada en agosto de 2026 con China Mobile Migu. Este contrato de pago, orientado a emitir los 380 encuentros del curso hasta 2030, está valorado por el sector entre los 80 y los 120 millones de euros anuales lo que supone casi el siete por ciento de la facturación audiovisual global del torneo. Aunque Migu mantiene la señal de forma provisional, la retirada de los partidos en la televisión convencional deja en el aire la viabilidad de todo el paquete publicitario.

El origen de la polémica

Todo estalló en el marco de las campañas mediáticas previas a la entrega del Balón de Oro. Durante una entrevista en el programa The Bridge, Mbappé confesó que le hacía mucha gracia un popular montaje fotográfico en el que era protagonista. En dicho vídeo, su cara usurpaba el rostro del fundador de la República Popular China fallecido hace décadas, pero cuya figura sigue siendo un referente intocable para el Partido Comunista y para todo el país asiático.

Lo que pretendía ser un comentario jocoso y sin maldad por parte de la estrella del Real Madrid provocó inmediatamente una encendida reacción en el país asiático. El China Media Group anunció de inmediato que suspendería la señal de los partidos en abierto a través de CCTV con el agravante de retirar también todos los anuncios en los que aparece el delantero galo.

El propio jugador se ha visto perjudicado por sus palabras perdiendo acuerdos publicitarios con marcas locales como Dongpeng y Mengniu al considerar que el futbolista había atacado los sentimientos del pueblo chino. Un castigo que el propio gobierno asiático aseguró comprender por el rechazo común que las declaraciones habían causado superando los 430 millones de visualizaciones en la red social Weibo.

El escenario evoca de forma directa el precedente sufrido por la liga de baloncesto estadounidense en octubre de 2019, cuando un mensaje del directivo Daryl Morey en apoyo a las protestas de Hong Kong provocó la salida inmediata del torneo de las parrillas de CCTV. Aquel veto televisivo se prolongó durante año y medio, lo que generó unas pérdidas reconocidas de más de 400 millones de dólares en derechos de retransmisión y contratos de patrocinio anulados.

Equipos con gran tirón en las pantallas chinas, como los Houston Rockets, vieron reducirse sus ingresos en 25 millones de dólares en un solo año tras la retirada en bloque de los anunciantes de la cadena pública.

Las disculpas

A diferencia del organismo estadounidense, que optó por respaldar la libertad de expresión de su ejecutivo a costa de encajar el quebranto económico, el torneo estatal ha reaccionado con inmediatez, consciente del enorme peso que la televisión tiene en la supervivencia de sus asociados.

Una caída drástica en el reparto audiovisual comprometería la estabilidad de los clubes de perfil medio y bajo en el Estado español, cuyos presupuestos ordinarios se sostienen hasta en un ochenta por ciento gracias a los ingresos por derechos de emisión.

Esta dura realidad ha forzado una cascada de rectificaciones en menos de 48 horas. La patronal hizo público un comunicado de disculpas, donde lamentaba el malestar causado. "Desde LaLiga lamentamos profundamente las declaraciones de Kylian Mbappé, que han causado malestar y ofensa en China. Entendemos el daño ocasionado y, en nombre de LaLiga, quiero trasladar nuestras sinceras disculpas al pueblo chino", rezaba el texto emitido.

El presidente Javier Tebas mantuvo, además, una reunión de urgencia con Yao Jing, el embajador de China en España, para reafirmar las alianzas y calmar las aguas institucionales. "Nuestro compromiso es seguir trabajando juntos para que un episodio individual no perjudique los importantes avances conseguidos ni afecte a los millones de aficionados chinos que siguen nuestras competiciones", expresó el mandatario con el objetivo de salvaguardar el vital acuerdo con Migu.

El Real Madrid también se sumó formalmente a las notas institucionales exigidas por la televisión estatal. Los blancos poseen un 20 por ciento de los derechos de imagen de Mbappé, por lo que sus palabras podrían perjudicar los intereses comerciales del club, donde entre un 10 y un 15 por ciento de los ingresos por venta de productos a nivel internacional procede precisamente de China, pues la camiseta del delantero francés es la más solicitada en aquel mercado.

2026-10-31T20:18:08+01:00
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