Con sólo 24 años, la zumaiarra Eneritz Etxabe compagina sus estudios de Enfermería en Donostia con su pasión por los caballos, afición que le acompaña desde pequeña. Ha ganado en dos ocasiones la prueba de Abaltzisketa, donde el año pasado firmó un récord de 2,5 kilómetros en 3 minutos y 34 segundos, y fue segunda en Zumaia.
La afición
¿De dónde le viene la afición a los caballos?
Empezó cuando era pequeña. Íbamos al caserío de mi madre, en Azkoitia, y allí no había mucho que hacer. Mi padre me regaló un caballo cuando tenía 10 años, aunque lo usaba él. Luego empecé yo a montar en ese caballo. Poco a poco empezaron a llegar caballos y lo disfrutaba mucho.
¿Fue a alguna clase?
Fui a cinco clases en una hípica, pero no aprendí nada. Aprendí sobre todo por mi cuenta, con el caballo más testarudo que teníamos.
Dificultades
¿Qué es lo más difícil?
Conocer el caballo a la perfección. Como las personas, cada caballo es diferente y tienes que conocerlo muy bien: saber cuándo se asusta, cuándo se pone nervioso... Cuanto mejor lo conoces, mejor lo controlas. Si no le haces caso te acaba dominando él a ti. Hay que estar muy compenetrado con el animal. Así es como fluyen tanto el jinete como el caballo.
¿En qué se diferencia el caballo que tiene ahora de los primeros que tuviste?
He tenido unos diez caballos. Con 10 años tuve un “Arabito” y, a partir de ahí, poco a poco vas subiendo de nivel. El que tengo ahora, Koronel, es un pura sangre, ya de alto nivel. Es el tipo de caballo que se usa en los hipódromos: muy rápido, puro nervio. No puedes empezar directamente con un caballo así porque la caída está asegurada.
“ Mi primera carrera fue en Abaltzisketa, con 14 años. Ahora veo a alguien de esa edad y me doy cuenta de lo joven que era para competir ”
¿Cuánto tiempo necesitó para “domar” a Koronel?
Lo traje del hipódromo en 2019, cuando tenía 4 años. Allí empiezan a correr con 2. Ahora tiene 11 y, para carreras, suelen aguantar hasta los 15. La primera carrera la gané con él.
Las carreras
¿Cómo se adentró en el mundo de las carreras?
Hay otro zumaiarra, Eneko Urbieta, que participa en carreras, y cuando yo era pequeña solíamos ir a verle. Ahí me di cuenta de que había carreras de caballos, pero no había ninguna mujer participando. Me aficioné y, en una carrera, vi que competía una mujer. En ese momento pensé que yo también podía hacerlo y se lo comenté a mi padre. Al final, mi primera carrera fue con 14 años, en Abaltzisketa. Ahora veo a alguien de esa edad y me doy cuenta de lo joven que era para competir. Creo que quedé quinta.
¿Cómo supo que estaba lista para competir?
Sabía que la primera carrera de la mujer que vi fue con 14 años y, con mi cabezonería, dije que yo también. Empecé a participar en todas las carreras que podía.
Eneritz Etxabe disputando la carrera de caballos en los santelmos de 2019.
¿Cuántas carreras habrá disputado en total?
No lo sé. Antes se hacían muchas más: en Zumaia, Getaria, Lekeitio, Donostia, Ea, Gorliz... Yo iba a todas, pero, poco a poco, se han ido perdiendo. Ahora, al año, en Gipuzkoa sólo hay en Abaltzisketa y Zumaia. En Bizkaia se hace una. Cerca de aquí también se hace en Covarón y en Ribadesella. Tengo la idea de ir el año que viene.
Cuidado y entrenamiento
¿Cómo es el cuidado del caballo?
Hay que darles pienso por la mañana y por la noche. Si se acerca la fecha de la carrera, hay que darles unos 6 kilos, porque necesitan más energía. También comen hierba. Cada dos meses se les ponen las herraduras. Además, hay que cuidarlos y cepillarlos. Los pura sangre son más delicados que los que están solo pastando.
¿Y cómo es el entrenamiento de un jinete?
Si tengo carrera, intento entrenar con el caballo cada dos días; si no todos los fines de semana. Si la carrera es en la playa, suelo ir a la playa de Santiago los fines de semana. Si es la subida desde Amezketa a Abaltzisketa, se entrena más la resistencia y la velocidad en carretera. También suelo ir al gimnasio a hacer fuerza.
¿Qué es lo que más le gusta?
A mí me da libertad, es una pasada. Se me olvida todo y lo disfruto mucho. Cuando va a tope parece que voy volando y es una sensación de libertad y de paz. Sé que es peligroso, pero hay que asumirlo; mejor ir confiado que dudando. Suelo andar muy segura, tienes que saber muy bien lo que va a hacer para adelantarte a él. Adelantarte a lo que puede pasar o va a hacer el caballo es la clave.
Al final no habrá carrera este domingo en Zumaia. Una pena, ¿no?
Sí, una pena. No hay arena en Itzurun y casi ni se puede bajar con los caballos. Se pospuso, el mar ha traído algo de arena, pero es muy peligroso. Habrá que esperar a los santelmos del año que viene.