En Euskadi, 5.225 personas están diagnosticadas con diabetes tipo 1. Se trata de una enfermedad crónica que transforma, por sus características, la vida de los pacientes y de su entorno. Requiere de un control estricto que elimina el margen para la improvisación. Los cuidadores deben pesar minuciosamente cada alimento, calcular las dosis exactas de medicación o vigilar variables imprevisibles como el estado emocional o el ejercicio físico.
Esta tensión no cesa durante la noche, cuando el riesgo de sufrir hipoglucemias obliga a los progenitores a interrumpir su descanso. "Tu vida deja de ser libre", asegura Ana Esgueva Mateos, presidenta de la Asociación "Mi Dulce Guerrero" y ama de un niño con diabetes tipo 1. En la misma línea, Amagoia Palacios, madre de una menor afectada, asegura que es "un bombazo" para toda la familia, cambiando "por completo", la formad de tu vida.
Ante esta realidad, la asociación irundarra denuncia la falta de preparación del sistema educativo actual para acoger a estos menores y exige la incorporación de profesionales de enfermería en los centros escolares, liberando así al profesorado de esta responsabilidad. Precisamente, Garbiñe Rodríguez, vicepresidenta de la asociación, alerta del riesgo que afrontan todos estos menores en el colegio, asegurando que, a causa de malas prácticas, los pequeños pueden llegar incluso a entrar "en coma diabético". Puedes escuchar la entrevista completa en este podcast.